Nabaizaleok / Iritzia

Nabaizaleok@wordpress.com

Juliano Mer Khamis o el hombre que era más grande que la vida

Nacho Carretero en Sin ánimo de nada

El de Juliano Mer Khamis era un sueño. No se trata de que fuera un sueño imposible, irrealizable o inocente. Se trata de que era un sueño y Juliano no se dio cuenta de que el mundo ya no acepta sueños. Qué estúpido Juliano. Si lo hubiera hecho tal vez hoy estuviera vivo.

Suele pasar con los perseguidores de sueños. Que no quiso comprenderlo y siguió adelante, hablando de cosas como paz, cultura, educación… hasta que un balazo acabó con sus utopías. Todo su titánico esfuerzo fue arrancado de raíz con un simple gesto de un dedo en un gatillo y las cosas se volvieron a poner en su sitio. El sitio en el que no caben los sueños. Un bueno menos.

Juliano fue asesinado a tiros ayer. Era el director del Teatro de la Libertad, en el campo de refugiados de Yenín, en Palestina. Su muerte es un bofetón a mano abierta en la cara misma de la esperanza. Apenas pude conocerle, pero este asesinato me llena de rabia y tristeza de una manera que no sospechaba. La primera vez que visité el Teatro de la Libertad charlé menos de cinco minutos con él. Fuerte, robusto, era como una armadura que esconde una esencia valiosa, delicada. Sonreía, hablaba despacio y gesticulaba mucho. “Me tengo que ir que no sé si van a cerrar el check point”, me dijo. Y se fue. Ese fue todo mi contacto con él. La segunda vez que acudí al Teatro de la Libertad ni siquiera estaba. Pasé todo el día allí, hablé con profesores, alumnos, técnicos, vi una obra de teatro… y cuando regresaba ya por la noche, me daba la impresión de haber estado hablando con él todo el día. “Juliano es más grande que la vida”, dijo ayer el director de cine y amigo Amos Gitai tras conocer la noticia de su asesinato. Comprendí mi sensación de aquella noche. Sigue leyendo

abril 5, 2011 Posted by | Nacho Carretero | , , , , , | Deja un comentario

¡Consíguete un gato!

Txema Montero en DNN

Cuenta el escritor Patrick Leigh Fermor, el mejor autor de literatura de viajes en lengua inglesa, el origen de un dicho marinero de la región de Mani, el profundo sur griego. Parece que hubo una vez en que un capitán de barco, preocupado por la gran cantidad de ratas que infestaban su navío, llamó a un sacerdote y le pidió que llevase a cabo el servicio especial para deshacerse de ellas. Se entonaron los cánticos apropiados y el sacerdote asperjó el barco de proa a popa. Embolsándose la tarifa habitual, aseguró al capitán que ya no tendría más problemas con esos bichos: el rito jamás había fallado. “Pero hay una cosa”, dijo el cura. “¿Qué cosa padre?”. El sacerdote inclinó su barbada cabeza hacia la oreja del marino y susurró: “Consíguete un gato”. Desde entonces, la frase “conseguirse un gato” significa en círculos marítimos “garantizarse dos veces una certeza”.

El sur

Seguimos en el sur. Tancredi Falconeri, personaje de ficción, sobrino de El Gatopardo, príncipe de Salina, dejó dicho: “Si queremos que todo siga igual es necesario que todo cambie. ¿Me explico?”. El Gatopardo lo entendió y concluyó que esa Europa dormida que es Sicilia, y por extensión todo el sur -isleño o continental-, no quiere ser despertada; y que toda mano que mece la cuna no tiene otro propósito que mantener a la criatura sumida en el sueño. “El sueño, querido Chevalley, el sueño es lo que más desean los sicilianos y siempre odiarán al que pretenda despertarlos”. Sigue leyendo

diciembre 22, 2010 Posted by | Txema Montero | , , , , , , , , , , , | Deja un comentario