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El Tsunami: de Batu Gaitezen a Bildu Gaitezen

Ion Gaztañaga en Aberriberri

Según veía los resultados electorales, me venían a la mente las palabras de nuestro colaborador Miguel Ángel Aramburu en su artículo “Hacerse trampas al solitario”, donde advertía el riesgo de que el nacionalismo histórico, como consecuencia de análisis interesados vividos en una época de ilegalización, renunciara a hacer un autodiagnóstico realista y quedase relegado a su fortaleza de Bizkaia, mientras el MLNV se hacía fuerte en Gipuzkoa y en Nafarroa acababa con el sueño de NaBai, y el PP o el PSOE (según la tendencia en España) se hacían con Araba.

El perdedor de estas elecciones no es sólo el socialismo vasco, Aralar o EB, que también, sino el nacionalismo histórico, que ha pasado de unas expectativas “inmejorables”, a una dura realidad. El declive socialista se vislumbraba desde que el Patxilopezismo comenzó a hacer de las suyas. El declive de Aralar se vislumbraba a pesar de los deseos de muchos jelkides. Ezker Batua era una jaula de grillos. Pero la deriva de EA hacia el MLNV no ha tenido ningún reflejo en el viaje de Hamaikabat, que ha resultado en un batacazo, con una docena de concejalías en Gipuzkoa y lo negociado en la coalición alavesa. Sin duda sus integrantes tendrán que pensar en la mejor manera de ayudar al nacionalismo institucional a la reorientación, desde otra situación que no sea la de un partido político que tenía un buen discurso, pero cuyo futuro es más que discutible. Sigue leyendo

mayo 23, 2011 Posted by | Ion Gaztañaga | , , | Deja un comentario

Nueva cultura política y desarrollo nacional

Martín Beramendi y Joxean Rekondo en Diario Vasco

La nueva cultura política es un impulso de renovación y de cohesión democrática, de mayor implicación recíproca entre la ciudadanía, sus necesidades y aspiraciones sociales, y la política.

Al hablar de cultura política, queremos señalar la importancia de compartir colectivamente un fondo de valores, normas y actitudes que ayudan a cohesionar y afianzar la vida social y su integración con las instituciones públicas. Algo que compartimos o aspiramos a compartir, sin pretender una uniformidad que perjudique la sana articulación de las diferencias inherentes al pluralismo. Hemos asistido, en los últimos tiempos, a un claro declive de la cultura política que, conformada durante los largos años de resistencia y en el marco de las expectativas de la restauración democrática, ha predominado entre los grandes partidos que han pugnado por protagonizar la política de los vascos desde entonces. Una cultura sólida que, sobre la base de una potente y activa imbricación social, había legitimado -pese a las reservas de una minoría autoexcluida- las instituciones de gobierno recuperadas tras la dictadura y había confiado también en la labor de los partidos, en cuyas manos recae la responsabilidad de la gestión institucional. El desgaste de este modelo se ha debido a varias causas. Sin pretender ser exhaustivos, podríamos decir, en primer lugar, que los partidos políticos se han ido cerrando en sí mismos y les cuesta adecuar sus programas y actividades a la respuesta a unas demandas sociales en constante transformación. Y en segundo lugar, que la irrupción de prácticas administrativas dañinas para el interés público y para la relación de transparencia entre política y sociedad es también un relevante factor de la pérdida paulatina de la confianza social en la política. Sigue leyendo

agosto 9, 2010 Posted by | Joxan Rekondo, Martin Beramendi | , , , , , , , , , | 2 comentarios