Nabaizaleok / Iritzia

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Menos partidos y más ciudadanos para la nueva sociedad del debate

Francisco Rubiales Moreno autor de La democracia secuestrada en Eusko Alkartasuna.liburuak

-¿Por qué decidió escribir este libro?
-Llevo mucho tiempo investigando sobre dos temas que me apasionan: la libertad y la democracia. Dentro de este análisis descubrí no sólo que la sociedad está enferma y cuáles son los defectos de nuestro sistema de libertad y democracia, sino también quise buscar soluciones.

-Desde que se enfrentó a esa primera página en blanco hasta que escribió la última línea, ¿cambió algo dentro de usted?
-Es muy interesante esta pregunta. Desde Séneca hasta Plinio cualquiera que entra en un proceso creativo sufre las consecuencias de ese mismo proceso. Pienso que uno siempre cambia. ¿Cuál ha sido mi cambio? A medida que iba avanzando en el análisis me quedé impresionado de la barbaridad, locura y aberración a la que han llegado los partidos políticos. Este ha sido mi primer gran descubrimiento tras un proceso totalmente racional y de análisis. Los partidos políticos se han infiltrado en la sociedad hasta lugares prohibidos por la propia democracia: asociaciones de vecinos, consumidores, etc. Han monopolizado por completo la política y eso no es bueno. Porque si no existe la sociedad civil lo que hay es una especie de dictadura camuflada, que creo que es lo que está ocurriendo en nuestra democracia. El segundo descubrimiento es que los ciudadanos han desaparecido o son una especie en extinción porque han sido expulsados de la política y además exterminados como si fuesen linces.

-¿Qué representa el ciudadano en una democracia?
-Un ciudadano en el sentido griego de la palabra, es una persona responsable, participativa, con sentido del autogobierno, con capacidad para pensar en el bien común, con capacidad de vivir en el diálogo permanente y la búsqueda de soluciones. Hoy por hoy, el gran depredador del ciudadano es el político profesional que es el que ha asumido el control y monopolio de la política y la gestión pública, cometiendo el mayor error que se puede cometer: expulsar a lo mejor que había sobre la tierra, al ciudadano responsable, que es el que debería de estar presente en la gestión del planeta. Sigue leyendo

octubre 13, 2010 Posted by | Francisco Rubiales | , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

“La ciudadanía desconfía de los políticos, y si no se abren cauces de participación la abstención crecerá”

Entrevista a Carlos Vilches en Diario de Noticias


En pleno arranque del curso electoral, el sociólogo pamplonés Carlos Vilches anima a los partidos a tener voluntad por acercar la política a la sociedad escuchando directamente a los ciudadanos. También aconseja designar candidatos sin basarse sólo en la imagen y que sean buenos gestores

Los partidos políticos están poniendo a punto su maquinaria para las elecciones de mayo. ¿Qué les aconseja?

Que atiendan a la ciudadanía y generen debates sociales. La distancia que se ha creado entre los políticos y la sociedad es algo que hay que reconstruir. Al final, los partidos están al servicio de los grandes poderes en lugar de estar al servicio de la ciudadanía. Y si no hay entrada del discurso social para entender la política, la fractura será cada vez mayor y aumentará la abstención. También es importante que los partidos hagan investigación cualitativa y no sólo estimación de voto o de los problemas que le preocupan a la sociedad. También les aconsejaría que busquen candidatos que sean buenos gestores y no personas que interesen por la imagen. Sigue leyendo

septiembre 14, 2010 Posted by | Carlos Vilches | , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Nueva cultura política y desarrollo nacional

Martín Beramendi y Joxean Rekondo en Diario Vasco

La nueva cultura política es un impulso de renovación y de cohesión democrática, de mayor implicación recíproca entre la ciudadanía, sus necesidades y aspiraciones sociales, y la política.

Al hablar de cultura política, queremos señalar la importancia de compartir colectivamente un fondo de valores, normas y actitudes que ayudan a cohesionar y afianzar la vida social y su integración con las instituciones públicas. Algo que compartimos o aspiramos a compartir, sin pretender una uniformidad que perjudique la sana articulación de las diferencias inherentes al pluralismo. Hemos asistido, en los últimos tiempos, a un claro declive de la cultura política que, conformada durante los largos años de resistencia y en el marco de las expectativas de la restauración democrática, ha predominado entre los grandes partidos que han pugnado por protagonizar la política de los vascos desde entonces. Una cultura sólida que, sobre la base de una potente y activa imbricación social, había legitimado -pese a las reservas de una minoría autoexcluida- las instituciones de gobierno recuperadas tras la dictadura y había confiado también en la labor de los partidos, en cuyas manos recae la responsabilidad de la gestión institucional. El desgaste de este modelo se ha debido a varias causas. Sin pretender ser exhaustivos, podríamos decir, en primer lugar, que los partidos políticos se han ido cerrando en sí mismos y les cuesta adecuar sus programas y actividades a la respuesta a unas demandas sociales en constante transformación. Y en segundo lugar, que la irrupción de prácticas administrativas dañinas para el interés público y para la relación de transparencia entre política y sociedad es también un relevante factor de la pérdida paulatina de la confianza social en la política. Sigue leyendo

agosto 9, 2010 Posted by | Joxan Rekondo, Martin Beramendi | , , , , , , , , , | 2 comentarios