Nabaizaleok / Iritzia

Nabaizaleok@wordpress.com

¿”White trash”? Cuidado con el fuego

Antoni Puigverd en La Vanguardia


El fracaso del PSC encuentra inquietante correlato en una esquina ultraliberal de CDC

Mientras el PSC, según la encuesta que publicábamos ayer, se desploma y coquetea con la hecatombe, CiU rompe su progresión hacia la mayoría absoluta. Pronto sabremos si la pérdida de gas de CiU equivale al respiro que se regala el alpinista cuando ya divisa la cumbre o si se trata de lo que en ciclismo se llama una pájara: una irreparable pérdida de glucosa en el momento de la verdad.

El PSC se desangra, víctima de su éxito. Un éxito paradójico. El poder que ha acumulado en los últimos años es colosal. Ningún partido ha tenido tanto poder en la Catalunya contemporánea. Sin olvidar su conexión preferente con el mundo cultural, mediático y universitario, tradicionales fábricas de ideología. Y sin embargo, su discurso ha quedado siempre eclipsado por el nacionalismo catalán (y, en menor medida, por el español). Sea cual sea el resultado de las elecciones, puede ya afirmarse sin temor a exagerar que el PSC ha fracasado en su intento de responder a los retos que se impuso en el congreso de la unidad socialista de 1978. Como el haz y envés de una hoja, aquellos retos carecen de sentido el uno sin el otro. Este era el haz: articular la relación entre Catalunya y España en términos de un federalismo que hoy llamamos asimétrico: conseguir para Catalunya el tipo de relación que el PSC mantiene con el PSOE. El envés del reto del PSC se formularía así: la sociedad catalana, dividida en dos al inicio de la democracia por razón de lengua u origen, debe tejer una síntesis para devenir un solo pueblo. Sigue leyendo

septiembre 9, 2010 Posted by | Sin categoría | , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Por la boca muere el pez

En las últimas manifestaciones de algunos ciudadanos contra el derecho de los espectadores catalanes a poder ver cine en cualquiera de las dos lenguas de este país, muchas pancartas exhibían estrellas de David, con una frase reivindicativa en el centro. El marketing del nacionalismo español insiste desde hace tiempo en la estrategia de identificar al catalanismo con los nazis y a los castellanohablantes con los judíos perseguidos.

La situación ha llegado a un punto tan ridículo –eso de las estrellas de David ya es el colmo– que creo que las agrupaciones judías de Catalunya deberían pensar en protestar públicamente por la manipulación que esos avispados hacen de sus símbolos. El nazismo fue algo gravísimo y enarbolar y atribuirse la estrella de David a la ligera, en causas que no tienen relación alguna con la cuestión judía, es una treta que habría que reprobar. Francamente, si yo fuese judío me cabrearía bastante que utilizasen mis emblemas como estandarte de asuntos que no tienen nada que ver con la historia de mi pueblo y levantaría la voz para quejarme. A no ser, claro está, que me pareciesen bien las tesis de los que los utilizan. Sigue leyendo

marzo 6, 2010 Posted by | Quim Monzó | , , , , | Deja un comentario