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Accidentes y presidentes

Francesc-Marc Álvaro en La Vanguardia

En muchos gabinetes presidenciales no pocos sueñan con historias tan emocionantes como esta

Desde que empezó la retransmisión en directo del rescate de los mineros chilenos no he dejado de pensar en Guy Debord, el padre del situacionismo, que debe de estar observando el fenómeno desde el cielo de los descreídos. Las brillantes intuiciones del autor de La sociedad del espectáculo se han visto superadas con creces por los hechos. Lo pienso, sobre todo, cuando leo en la crónica de Robert Mur que el presidente Piñera promete acabar con la inseguridad en las minas pero la realidad en la región es que cientos de mineros siguen trabajando en condiciones declaradamente precarias. “Los métodos de la democracia espectacular –escribe Debord– son de una gran flexibilidad, al contrario de la simple brutalidad de la imposición totalitaria”. La emoción difundida y recogida planetariamente ante la proeza protagonizada por los hombres de la mina San José se convierte, inmediatamente, en orgullo nacional, y este, mediante un uso clásico de retórica inclusiva, se transforma en un baño de popularidad enorme para el Gobierno de Chile. Sigue leyendo

octubre 24, 2010 Posted by | Francesc-Marc Álvaro | , , , , , , | Deja un comentario

Los Mapuches no son cubanos

Atilio Boron en Rebelión

Quienes criticamos el sesgo ideológico conservador de la autodenominada “prensa libre”, o “independiente”, debemos luchar contra la convicción profundamente arraigada en la población de que los medios informan y se limitan a “dar” la noticia, haciendo a un lado cualquier afán político. La visión que cultivan los poderes mediáticos es que ellos se limitan a “reflejar” la realidad, y que cuando elaboran alguna interpretación de la misma –que inevitablemente es política en la medida en que atañe a una problemática pública- tal cosa queda circunscrita a lo escrito, o dicho, en las columnas editoriales o de opinión, claramente diferenciada de la parte propiamente informativa que supuestamente es “apolítica” y objetiva. En realidad, salvo contadas excepciones, lo que ocurre es exactamente lo contrario: se informa o se desinforma en función de la perspectiva política por la que cada medio ha tomado partido, y ella tiene sólo dos posibles registros: o se está por la conservación o se propone la superación del orden social existente. En asuntos como éste la “imparcialidad” es imposible. Sigue leyendo

agosto 10, 2010 Posted by | Atilio Boron | , , , , , , , , , | Deja un comentario