Nabaizaleok / Iritzia

Nabaizaleok@wordpress.com

Estamos en deuda

Sixto Jiménez en Ekoberri

Por encima del 80% de deuda pública respecto a su PIB, un país pierde buena parte de su autonomía y es rehén de sus prestamistas

 

Y cada vez más. Quien debe poco y tiene o gana mucho dispone además de crédito en abundancia. Por el contrario, mucha deuda o mala perspectiva de ingresos encarecen el crédito o ahuyentan a los prestamistas, como le está ocurriendo a España actualmente.

Nuestra comunidad ha disfrutado en el pasado de ínfima deuda y buenas perspectivas con lo que gozaba de óptima calificación y era objeto de deseo de todo el sistema financiero si expresaba deseo de recibir préstamos. Esa situación proporcionaba seguridad y capacidad de decisión contundente para cuando fuera necesario. Pero ya no disfrutamos de ese nivel de privilegio, aunque seguimos con buena salud.

El aumento de deuda no es solo un compromiso de pago diferido a generaciones posteriores, sino, más aún, una limitación de su capacidad de endeudamiento en caso de necesidad y un encarecimiento del coste de sus deudas. Elevar la deuda al 80% del PIB es vaciar la despensa de último recurso, lo que no obliga a nuestros sucesores a pagar necesariamente, pero sí a vivir sin una despensa que poder vaciar si fuera necesario y a depender de los mercados de crédito cada vez que se precise renovar los créditos, lo que condicionara su nivel de libertad y su capacidad de superar dificultades. Sigue leyendo

noviembre 14, 2010 Posted by | Sixto Jiménez | , , , , , , , , , | Deja un comentario