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Arte y práctica de la mentira politica

Alberto Piris en su blog El viejo cañón

En 1733 publicó Jonathan Swift (el autor de Los viajes de Gulliver) un breve opúsculo titulado El arte de la mentira política. En él se define la mentira política como “el arte de hacer creer al pueblo falsedades saludables y hacerlo a  buen fin”. Que la mentira tenga un “buen fin” no quiere decir que propenda a algo intrínsecamente bueno sino que satisfaga los deseos de quienes, por profesión, se dedican a este sutil arte, que por lo general son siempre los miembros de la clase gobernante.

Para un lector de hoy no deja de ser significativa la alusión que el autor hace a la guerra, como actividad política muy apta para generar mentiras: “Sin un gran número de esas falsedades saludables -opina Swift- no habríamos alimentado tanto tiempo la guerra”. Se refiere a la Guerra de Sucesión Española, por la que el pueblo inglés no sentía mucho entusiasmo y en la que España perdió Gibraltar y Menorca, pero que satisfacía los intereses del partido whig (los futuros liberales).

Tiene también un estrecho paralelismo con otras situaciones actuales lo que se refiere a las que él llama mentiras para aterrorizar, una de cuyas reglas básicas consiste en “no enseñar al pueblo con demasiada frecuencia objetos terribles, no sea que acabe acostumbrándose a ellos” (¿No piensa el lector en las armas de destrucción masiva?). Respecto a otro tipo habitual de mentira política, el que tiene por objeto “animar y enardecer al pueblo”, aconseja no “sobrepasar los grados habituales de verosimilitud”, que sean “variadas” y no “insistir obcecadamente en una misma y única mentira”. Sigue leyendo

agosto 26, 2010 Posted by | Alberto Piris | , , , , , , , , , , , , , | 1 comentario

Auge y caída del nuevo laborismo

El partido debería haber criticado con mayor firmeza el fundamentalismo del mercado y sus limitaciones

El nuevo laborismo no fue la acuñación de un término jugoso concebido para disimular una vaciedad política. Por el contrario, se produjo desde el principio un diagnóstico convincente sobre por qué era menester innovar en la izquierda del centro político junto con una nítida agenda política. En líneas esenciales, cabe consignar lo siguiente.

Los valores de la izquierda –la solidaridad, la reducción de las desigualdades, la protección de la población vulnerable, en unión de una creencia en el papel clave de un gobierno activo en pos de tal empeño– permanecieron intactos, pero las políticas diseñadas para perseguir tales fines debieron modificarse radicalmente en aras de los cambios profundos que se registraban en la sociedad en su conjunto. Sigue leyendo

mayo 12, 2010 Posted by | Anthony Giddens | , , , , , , , , , | Deja un comentario