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Para mayor claridad

Xabier Gurrutxaga en El Correo

 

Estos días se está poniendo de manifiesto lo complicadas que son las relaciones entre las dos grandes referencias del nacionalismo vasco. Una red de relaciones donde se entremezclan coincidencias como el derecho de decisión, con discrepancias de calado por el hecho de la utilización de la violencia, así como sobre las estrategias para el autogobierno. Pero sobre todo lo que se mantiene como constante es la incapacidad para articular un proyecto compartido capaz de aglutinar la pluralidad existente. Una causa de peso es sin duda la relación de rivalidad de espacios y la disputa por la hegemonía sobre el llamado mundo nacionalista.
No descubrimos ningún secreto al afirmar que una pretensión esencial de ETA y de la izquierda abertzale ha sido precisamente arrebatar la hegemonía al PNV para convertirse en los representantes del nacionalismo y por ende del pueblo vasco. La estrategia que mejor se adecuaba a esa pretensión era sin lugar a dudas la basada en la negociación política entre el Estado y ETA. La ruptura del alto el fuego y de las conversaciones de Argel representaron el fracaso de aquella estrategia. En el pacto de Lizarra la izquierda abertzale modificó su modelo de relación con el PNV. Ya no se trataba de ignorarlo, como en Argel, sino de buscar su complicidad en torno a un proyecto que en sus raíces respondía a las esencias del discurso de la izquierda abertzale más tradicional. Seguir leyendo

octubre 13, 2010 Posted by | Xabier Gurrurtxaga | , , , , , , , , , | Deja un comentario