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Juliano Mer Khamis o el hombre que era más grande que la vida

Nacho Carretero en Sin ánimo de nada

El de Juliano Mer Khamis era un sueño. No se trata de que fuera un sueño imposible, irrealizable o inocente. Se trata de que era un sueño y Juliano no se dio cuenta de que el mundo ya no acepta sueños. Qué estúpido Juliano. Si lo hubiera hecho tal vez hoy estuviera vivo.

Suele pasar con los perseguidores de sueños. Que no quiso comprenderlo y siguió adelante, hablando de cosas como paz, cultura, educación… hasta que un balazo acabó con sus utopías. Todo su titánico esfuerzo fue arrancado de raíz con un simple gesto de un dedo en un gatillo y las cosas se volvieron a poner en su sitio. El sitio en el que no caben los sueños. Un bueno menos.

Juliano fue asesinado a tiros ayer. Era el director del Teatro de la Libertad, en el campo de refugiados de Yenín, en Palestina. Su muerte es un bofetón a mano abierta en la cara misma de la esperanza. Apenas pude conocerle, pero este asesinato me llena de rabia y tristeza de una manera que no sospechaba. La primera vez que visité el Teatro de la Libertad charlé menos de cinco minutos con él. Fuerte, robusto, era como una armadura que esconde una esencia valiosa, delicada. Sonreía, hablaba despacio y gesticulaba mucho. “Me tengo que ir que no sé si van a cerrar el check point”, me dijo. Y se fue. Ese fue todo mi contacto con él. La segunda vez que acudí al Teatro de la Libertad ni siquiera estaba. Pasé todo el día allí, hablé con profesores, alumnos, técnicos, vi una obra de teatro… y cuando regresaba ya por la noche, me daba la impresión de haber estado hablando con él todo el día. “Juliano es más grande que la vida”, dijo ayer el director de cine y amigo Amos Gitai tras conocer la noticia de su asesinato. Comprendí mi sensación de aquella noche. Sigue leyendo

abril 5, 2011 Posted by | Nacho Carretero | , , , , , | Deja un comentario