Nabaizaleok / Iritzia

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Aspirina para el dolor de pobreza

Manuel Millera en DNN

Escrito por Klaus Werner / Hans Weiss y editado hace seis años por Debate, El libro negro de las marcas sigue pleno de vigor, escalofriante. En él se destapan los trapos sucios de las grandes multinacionales que diariamente nos acompañan como perrito faldero, en su afán de enriquecerse a costa de la salud y los perjuicios al género humano. Mercedes, Adidas, Coca-Cola, Siemens y McDonalds son como de la familia, marcas preocupadas por nuestro bienestar para ofrecernos la chispa de la vida y un soplo de libertad. En su organigrama conjugan de manera muy curiosa el presente de indicativo del verbo vender: Yo me corrompo, tú publicitas, él consume, nosotros nos enriquecemos, vosotros transportáis, ellos enferman o mueren. Mantenimiento y complicidad con dictaduras sangrientas, financiación de paramilitares contra sindicalistas, explotación laboral infantil, saqueo de recursos naturales incluso en áreas protegidas, expulsión de poblaciones indígenas de sus ancestrales territorios, masivo deterioro medioambiental, desprecio absoluto por cualquier legislación fiscal o laboral, además de la salud humana, son sus prácticas habituales. Todo ello sin oposición, cuando una marca es fuerte es una diosa, y su caída provocaría según los gobiernos, demasiado ruido y polvo. Debemos mantenerlas. Códigos de barras no convertidos en barras de cárcel.

Por ejemplo, la fabricación de semillas transgénicas está controlada por seis empresas (Monsanto, Syngenta, DuPont, Dow, Bayer y Basf) y supone un grave peligro, pues controlan el mercado agrícola mediante la venta de semillas casadas con los herbicidas e insecticidas que ellas fabrican, aparte de legalizar la apropiación privada de la vida. 42.200 millones de dólares ganaron sólo en 2007. Seguir leyendo

julio 25, 2010 Posted by | Manuel Millera | , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

La sonrisa aflautada de Franco

¿Está enterrada en el valle de los Caídos? Después de casi 35 años, parecen quedar sólidas muestras y no sólo en calles, edificios públicos o estatuas ecuestres. Muerto el perro, caudillo de España por la gracia de Dios, la rabia continúa. Sufrimos la única dictadura genocida del siglo XX donde no se ha encausado ni condenado a ninguno de sus responsables. Al contrario, están en puestos de honor. Nos vendieron la modélica carroza de la transición, se hicieron series por televisión, videos coleccionables y toda una cultura exportable como si de naranjas se tratase. Pero el conductor de la carroza llevaba una chistera con barras y estrellas. Seguir leyendo

abril 27, 2010 Posted by | Manuel Millera | , , , , , , , | Deja un comentario

Tan solo dos años

HAN bastado para olvidar. Las súplicas de los banqueros haciendo pucheros, las débiles lamentaciones de los responsables de la crisis, la salvación necesaria de las estructuras económicas. El casi inaudible mea culpa de Sarkozy susurrando una pequeña reforma en el capitalismo. Los bancos pusieron la pistola a los ciudadanos apuntando en la sien del Gobierno. Y éste levantó las manos. Hay una palabra que ha perdido su valor de uso y propongo recuperar, usura. Según el diccionario, cobro excesivo de intereses. Carlomagno declaró delito a la usura. Cuando se crearon los bancos modernos en el siglo XVII, estaba considerada pecado por el Vaticano. Hace tiempo que la Iglesia no dice nada de esto, quizá muy ocupada en escriturar a su nombre más de mil propiedades públicas.

Los gobiernos avalaron la compra de unos papelitos sin valor como los bonos tóxicos y socializaron las pérdidas para repartirlas entre todos de manera usurera. Tan sólo dos años después, mientras miles de familias pierden sus viviendas, y millones de personas engordan las listas del paro, 33.000 millones dólares (sólo en EEUU) en indemnizaciones y primas obscenas han sido repartidas entre los directivos responsables. Los gobiernos han asumido sin rubor el papel de barrenderos del mercado, y se quedan con la basura que los órganos financieros crearon para su enriquecimiento particular. Se apropian del riesgo que un sistema antisocial creó, mientras los jugadores del casino mercantil se reparten las ganancias. Hemos comprado unos papelitos que no sirven ni para empapelar la caseta del perro y ahora ¿pretenden convencernos de que nos jubilemos más tarde? Seguir leyendo

febrero 20, 2010 Posted by | Manuel Millera | , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario