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Por su propia seguridad, no se callen. Los papeles Wikileaks

Gabriela Cañas en El País

Los papeles del Departamento de Estado

Distintos acontecimientos han demostrado este año que contar la verdad y ejercer el periodismo independiente son actividades de alto riesgo. La reciente crisis del Sáhara, por ejemplo, ha puesto de manifiesto una cosa que ya sabíamos -la alergia que le produce a la clase dirigente marroquí la prensa libre- y otra que quizá no esperábamos: la complacencia de Gobiernos y organismos democráticos con un régimen que evita testigos incómodos cuando decide desmantelar un campamento en la antigua colonia española aunque esta no esté legalmente bajo su protección y/o administración.

Corren malos tiempos para la información veraz y contrastada y sus enemigos, lamentablemente, no se limitan a ocupar altos cargos en el Magreb. Bradley Manning es un soldado estadounidense que lleva seis meses encarcelado acusado por el Pentágono de enviar documentos y un vídeo escalofriante a Wikileaks. En dicho vídeo, un grupo de militares estadounidenses ametralla desde un helicóptero a un grupo de personas desarmadas que caminaban por una calle de Bagdad en 2007. Los militares no solo mataron a 12 individuos e hirieron a otros tantos, (entre ellos dos niños), sino que festejaron la heroicidad con gritos de entusiasmo que herían casi tanto como sus balas.

El Pentágono, que nunca ha dado cuenta de algunas de sus acciones más polémicas ni tampoco de aquella matanza filmada en la que había, por cierto, un par de periodistas de Reuters, acusa a Manning de la filtración ilegal y de poner en riesgo la seguridad del Estado.

La seguridad es la coartada ideal para frenar la verdad. Marruecos, además de contar con aliados poderosos (Estados Unidos, Francia y España) también se ha aprendido la lección y ya está sacando a pasear el fantasma del terrorismo para seguir controlando el Sáhara. A favor de la seguridad, los ciudadanos soportan largas colas para ser cacheados y registrados como presuntos terroristas en cualquier aeropuerto del mundo y en nombre de la seguridad el Pentágono clama contra la publicación de los documentos confidenciales que Wikileaks ha ido liberando sobre la invasión de Irak y la guerra en Afganistán. Las alarmas han vuelto a sonar a raíz de la nueva filtración, esta vez de 250.000 documentos del Departamento de Estado; la más grande de la historia, de la que EL PAÍS está dando cuenta. Seguir leyendo

noviembre 30, 2010 Posted by | Gabriela Cañas | , , , , , , , | Deja un comentario