Nabaizaleok / Iritzia

Nabaizaleok@wordpress.com

Rubajoy on the rocks

Francesc-Marc Álvaro en La Vanguardia

Miro a Rubalcaba y miro a Rajoy y, como catalán y europeo, sólo veo un personaje: Rubajoy

 

El tío Baixamar –cigarrillo en la boca y manos en los bolsillos– considera que hacer votar el 20 de noviembre es un chiste de película de Berlanga, una ocurrencia de cínicos o de imbéciles, o de ambas cosas a la vez. Le doy la razón, claro. Mi amigo lo resume muy bien: “No me fío del uno ni del otro; Rajoy parece feliz de tener el poder al alcance de la mano; cuando todo estalla, eso no es normal. Y Rubalcaba va de listo perdonavidas, como si él no fuera también responsable de los líos del Zapatero”. El tío Baixamar pide una cerveza y exclama: “¡Joder, chico, qué aburrimiento!”.

Indudablemente lúcido, el viejo pescador con quien cada verano le damos a la sin hueso pone el dedo en la llaga: aburrimiento. Fatiga, cansancio, abulia ante unas figuras políticas que se postulan para salvar España del caos pero que, en realidad, dan tanta confianza a la gente como Millet en funciones de tesorero de un festival solidario contra el hambre. Eso sí, todos se ríen. Los del PP se ríen porque el de la Moncloa se ha rendido y los del PSOE se ríen porque han elegido el 20-N, que piensan que es la jugada maestra, pobrecitos. Como si intentar gobernar hoy fuera para reír. Qué nivelazo, señoras y señores. Sigue leyendo

agosto 1, 2011 Posted by | Francesc-Marc Álvaro | , | Deja un comentario

Cambiar el sistema

Ignacio Ramonet en Le Monde Diplomatique

 

Los eurófilos más extasiados lo machacan sin cesar: si no dispusiéramos del euro, dicen, las consecuencias de la crisis serían peores para muchos países europeos. Divinizan un euro “fuerte y protector”. Es su doctrina y la defienden fanáticamente. Pero lo cierto es que tendrían que explicarles a los griegos (y a los irlandeses, a los portugueses, a los españoles, a los italianos y a tantos otros ciudadanos europeos vapuleados por los planes de ajuste) qué entienden por “consecuencias peores”… De hecho, estas consecuencias son ya tan insoportables socialmente que, en varios países de la eurozona, está subiendo, y no sin argumentos, una radical hostilidad hacia la moneda única y hacia la propia Unión Europea (UE).

No les falta razón a estos indignados. Porque el euro, moneda de 17 países y de sus 350 millones de habitantes, es una herramienta con un objetivo: la consolidación de los dogmas neoliberales (1) en los que se fundamenta la UE. Estos dogmas, que el Pacto de Estabilidad (1997) ratifica y que el Banco Central Europeo (BCE) sanciona, son esencialmente tres: estabilidad de los precios, equilibrio presupuestario y estímulo de la competencia. Ninguna preocupación social, ningún propósito de reducir el paro, ninguna voluntad de garantizar el crecimiento, y obviamente ningún empeño en defender el Estado de bienestar.

Con la vorágine actual, los ciudadanos van entendiendo que tanto el corsé de la Unión Europea, como el propio euro, han sido dos añagazas para hacerles entrar en una trampa neoliberal de la que no hay fácil salida. Se hallan ahora en manos de los mercados porque así lo han querido explícitamente los dirigentes políticos (de izquierda y derecha) que, desde hace tres decenios, edifican la Unión Europea. Ellos han organizado sistemáticamente la impotencia de los Estados con el fin de conceder cada vez más espacio y mayor margen de maniobra a mercados y especuladores. Sigue leyendo

agosto 1, 2011 Posted by | Ignacio Ramonet | , , , , , , , , | 1 comentario