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Los “mercados” o el destripador global

Cancer capitalista

Mark Chambers, director de ventas de MAN Group: “El estilo de MAN no es hacer dinero con las desgracias ajenas. Lo que ocurre es que nuestros fondos están diseñados para seguir las tendencias del mercado. Creemos en la eficacia de este para encontrar un valor justo a los activos. Por tanto ponerse corto es una estrategia legítima.” ( MAN group es la mayor gestora de fondos hedge del mundo)

¿Quienes son los mercados?

Los mercados de deuda están dominados por compañías aseguradoras, fondos de pensiones, fondos hedge, vehículos de inversión colectiva, bancos, … constituyendo los inversores minoristas menos del 2 o el 3% del total. En otras palabras, los mercados de deuda ( también denominados mercados de bonos), al igual que los de acciones, primeras materias y divisas, están dominados por grandes fortunas e inversores institucionales los cuales mueven sus capitales de un sitio al otro con solo apretar una tecla. Se trata de una tropa que, como las langostas, ha aprendido a formar enjambres para atacar, “creando el mercado”, y, como en el caso de las hormigas soldado, atacan flanqueados por organismos especializados en el despedazamiento de las víctimas – El FMI y la Comisión Europea -. Se trata de las tropas del neoliberalismo que han declarado la guerra a las naciones y al planeta.

Como se organiza el enjambre

1. Un primer grupo de poderosos fondos se coordina tomando “posiciones cortas” en un activo financiero: A cambio de un depósito de fondos de 1.000.000 € piden prestadas 100.000 obligaciones de XXX a primeros de febrero – cotización 100.02 – para venderlas a finales de marzo – cotización 80.02 – que será cuando las comprarán para entregarlas.

2. Para que se note lo que están haciendo compran CDS -derivados financieros que cubrirían el impago de estas obligaciones XXX- con lo cual se eleva el valor de estos CDS.

3. Esto llama la atención de los buitres que están siempre husmeando la carroña (inversores convencionales y minoristas ) para lanzarse sobre los desventurados títulos que “aseguran” los CDS, multiplicando las ventas – posiciones cortas – con lo cual se consigue que la cotización caiga según lo esperado.

4. La ganancia para el grupo iniciador del “rally” es la diferencia (100.02 – 80.02) multiplicada por el total de obligaciones vendidas (100.000) = 2.000.000 €. Para el resto del enjambre la ganancia irá en relación al momento en que se subieron al rally.

“Banqueros” que no prestan y “mercados” que especulan

El banco de Inglaterra cifra en unos 14 billones de dólares el tamaño del rescate directo de la banca privada a los que habría que sumar unos 6 billones en planes E (que han servido, como en España, para retrasar la contabilización de impagados en sus balances). Después de semejante socialización de pérdidas, la crisis mutante se ha trasladado al sector de las finanzas públicas.

Después de haber sobrevivido al crac del 2008 gracias a los fondos públicos y a las inyecciones monetarias, los bancos se han pasado de la hipotecas a la deuda pública.

Con tipos de interés en los bancos centrales rozando el cero, el negocio bancario de prestar a Estados con problemas al 5%, al 7% o al 10% casi resulta tan lucrativo como el de las subprime antes del crac. Cuanto peor se maneja la economía de un estado sup-prime mayor posibilidad de negocio siempre y cuando no te pilles los dedos. La banca de Wall Street ya tiene en cartera más deuda pública que hipotecas subprime en 2008 y los bancos europeos le van a la zaga.

Sin posibilidad de negocio en una economía real estancada los capitales engordan los enjambres de especuladores “creadores de mercado” que apuestan, como no, a la baja (shorting) en un entorno en el que casi todo baja. Empiezan a olerse que las hipotecas supbrime han mutado ha deuda soberana subprime.

Ante la presión de “los mercados” los banqueros y financieros quieren alargar la dudosa solvencia de sus deslucidas carteras de activos públicos sub-prime a costa de las pensiones, los hospitales, las escuelas, los funcionarios, etc. de sus destartalados clientes.

El frágil discurso que ampara las medidas apunta a que una reducción draconiana de los costes salariales (competitividad) pondrá de nuevo a las empresas en la senda de los beneficios. Pero como los “desalariados” consumen poco habrá que exportar para que puedan materializarse estos hipotéticos beneficios. ¿Donde? Seguramente a otro planeta con “asalariados” como ya experimentara H. Hoover tras apostar por lo mismo después del crac del 29.

El origen de “los mercados”

La progresiva acumulación y concentración del capital lleva aparejada la progresiva hipertrofia del sector financiero que a partir de cierto momento deja de estar subordinado a la economía real para desarrollarse como un tumor independiente.

La superestructura financiera es un elemento sustancial del funcionamiento del capitalismo, sin embargo en los años 30 una crisis financiera generó un desajuste total del sistema que arrastró al mundo hacia la Gran Depresión, el fascismo y la guerra total.

Tras los desastres de la 2ª G.M. el capitalismo se autoimpuso serias regulaciones (como la clausura del shorting) para evitar, entre otras cosas, la desestabilización del sistema por parte del sector financiero.

El correctivo duraría hasta mediados de los 60. El mercado de eurodólares y luego el de euromonedas, romperían los tabúes y acabarían con el corsé financiero de la posguerra. Nadie quería quedar al margen de los pingües beneficios que obtenían los banqueros londinenses y la desregulación volvió, esta vez para quedarse definitivamente.

La deriva financiera pronto empezó a mostrar sus efectos desestabilizadores. El mercado interbancario (préstamos a corto plazo entre bancos) permitía el movimiento de enormes volúmenes de fondos de una zona a otra en cuestión de minutos de forma que todo el sistema financiero mundial quedaba interconectado y la posibilidad del efecto dominó aumentaba (unos bancos prestan a otros que a su vez prestan a los de más allá). Herstatt, un banco relativamente pequeño de Alemania Occidental, colapsó en 1974 provocando una tremenda onda de choque sobre el desregulado euromercado. El peligro de una reacción en cadena catastrófica se evitó con el acuerdo de Basle que comprometía una acción en común por parte de los principales bancos centrales. Desde entonces, las crisis financieras se fueron sucediendo cada vez con mayor virulencia.

Momento Minsky

Aunque el efecto desestabilizador era notable los teóricos pro-sistema se dedicaron a negar la evidencia misma. Hyman Minsky (keynesiano) ejerció de “rara avis” analizando el creciente efecto desestabilizador del sistema financiero y describiendo detalladamente las distintas fases o “momentos” de las burbujas y los cracks (fue tachado de alarmista sin fundamento y por ello condenado al ostracismo). De todas formas concluyó que se trataba de una perturbación controlable y que a pesar del creciente deterioro financiero, una caída en la depresión como en los años 30 podía descartarse dado que los bancos centrales actuarían coordinadamente como prestamistas de última instancia en una escala suficiente como para bloquear la reacción en cadena que provocó la drástica deflación de deuda del período 1929-33. Por su parte, los gobiernos recurrirían al déficit presupuestario para contrarrestar los efectos deflacionarios del crac.

En esto coincidía con defensores acérrimos de la financiarización como M. Friedman y B. Bernanke que negaban el peligro financiero considerándolo más bien estimulante y frivolizaban con la imposibilidad de una nueva depresión deflacionaria (helicópteros monetarios). Las “economías de escala” de la banca casino pasaron a derivarse de su pertenencia o no al selecto club de los “too big to fail” cuyas pérdidas privadas quedaban aseguradas por los fondos de los contribuyentes.

Con el crac del 2008 las tesis de Minsky se cumplieron una por una. Se acabó el ostracismo para el teórico keynesiano (que ya había muerto) y hubo acuerdo general en que lo ocurrido en 2008 sería un “momento Minsky”, frente al cual las autoridades monetarias y gubernativas habrían actuado correctamente evitando la depresión (a base de helicópteros monetarios), momento crítico que, una vez superado, nada impediría un rápido rebote económico y la vuelta a la senda del crecimiento.

¿Regulación financiera?

Cuando va cobrando cuerpo en el horizonte un segundo y monstruoso sunami financiero, esta vez con epicentro en Europa, de nuevo vuelve la perorata altisonante sobre la necesidad de la regulación financiera. Nadie sabe a ciencia cierta que se esconde en los asientos contables de las grandes entidades financieras que con esmero impenitente vienen recociendo inventarios y balances desde el crak del 2008, pero ni los mejores sistemas de seguridad contra intrusos impiden un flujo creciente e intenso de olor a podrido proveniente de sus cuentas y los “mercado” tienen un olfato muy fino.

Tres cuestiones se hacen evidentes frente a este razonamiento:

1. El mundo difícilmente podrá superar otro “momento Minsky” de la envergadura del de 2008. Es preciso pues regular los mercados financieros.

2. Cortar las alas a los mercados en un momento de recesión generalizada podría significar un freno a la recuperación económica.

3. ¿Puede funcionar el capitalismo globalizado actual sin la palanca de los mercados financieros desregulados?

El capitalismo globalizado no puede funcionar sin la ortopedia de los mercados desregulados. Las fusiones y adquisiciones, la deslocalización, la opacidad fiscal, los paraísos fiscales, el blanqueo de dinero, … , son consustanciales al sistema en su última andadura. Pero, además, la hipertrofia financiera, el endeudamiento estratosférico de las últimas décadas, no es más que el último cartucho del sistema para contrarrestar la ineludible tendencia al estancamiento en la producción y el empleo una vez agotadas todas las fronteras de expansión.

Los organismo públicos (prestamistas de última instancia) han sido asaltados a mano armada por los agentes del capital financiero. Obama está rodeado por una banda de matones financieros con oficina en el Citigrup, JP Morgan Chase, Goldman Sachs, Bank of Americam, Barclays … y la Comisión Europea y el BCE por sus homólogos en el viejo continente. El planeta se le ha quedado pequeño al sistema globalizado y la deriva especulativa del capitalismo financiero no ha sido otra cosa que una huida hacia delante antes del abismo.

Así pues, mucho me temo que de “regulación” vamos a ver muy poca. Mientras las imprentas de “Helicopter Ben” sacan humo, los nuevos billetes acaban en manos de la gran banca y sus acólitos que en lugar de prestarlos a la economía los utiliza para especular en el mercado de divisas, en rallys contra deuda soberana o en lo que se preste.

Mientras la deflación corroe uno a uno todos los sectores económicos, asistimos atónitos a una sorprendente inflación de los activos financieros. EEUU sigue proporcionando dólares a tipos quasi cero a Wall Street, dólares que no se prestan a la economía real sino que ingresan de inmediato en el “carry trade” (préstamos en otros países con tipos de interés más alto), o se van directos a la especulación en divisas, rallys “shorting” contra deuda soberana, oro, plata, … dejando suculentos beneficios en las cuentas de Wall Street.

Los bancos engordando a expensas de una economía real que se hunde irremisiblemente en la Depresión Permanente y los “los mercados”, a falta de algo mejor, entrando a trapo contra las mismas vísceras del sistema. Grecia, Irlanda, España, el euro, …,(el dólar?) empiezan a ser pasto del destripador financiero globalizado. El cáncer capitalista, una especie de eutanasia global.

Devaluación interna = Depresión

Europa suelta lastre. Pateras para Irlanda, Grecia y España. Remontar un terapia de choque en un entorno global en depresión es una distopía. El ajuste – devaluación interna – se convertirá en un desajuste aún mayor diluyendo cualquier posibilidad de recuperación.

Hungría, Latvia, Polonia, Servia, Bosnia, Rumanía, Ucrania, Grecia, Islandia, Irlanda … crece sin cesar la lista de países sometidos a los programas de adelgazamiento del FMI. España, Irlanda y Portugal no tienen acuerdos directos con el FMI, pero el Fondo, en coordinación con las autoridades europeas, participa ya de lleno en la determinación de las políticas macroeconómicas de estos países. La medicina es sencilla. El FMI en funciones de cobrador del Frac al servicio de los mercados, impone reducción de salarios, pensiones, médicos, policías, maestros, subsidios, …. En Rumanía 70.000 funcionarios a la calle en menos de un año y un recorte del 25% del sueldo a los que siguen trabajando. (2.500 médicos y enfermeras han emigrado a otros países en busca de mejor paga)

Tras dos años de devaluaciones internas fracasadas queda clara la imposibilidad de recuperación económica de los devaluados y por tanto su insolvencia. Esto lo saben muy bien en el FMI y en la Comisión Europea. En realidad todo el dispositivo está organizado única y exclusivamente para ganar tiempo y evitar un nuevo sunami financiero – caída en dominó de la banca europea – dando la impresión de que a base de austeridad y reformas (devaluaciones internas) se podrán devolver los préstamos a la periferia subprime graciosamente concedidos por los bancos centroeuropeos durante los años de la burbuja global.

La suspensión de pagos argentina

Argentina, con su moneda pegada al $ por ley, fue sometida a una “devaluación interna” desde 1998 a 2001 hundiéndose en una depresión que dejó en la miseria a la mitad de la población. El FMI conocía perfectamente la situación de insolvencia del país pero, como ahora en Europa, se trataba de ganar tiempo en favor de los bancos inversores para que diversificaran sus carteras o recapitalizaran sus balances antes del previsible default.

Argentina tubo la opción de abandonar la paridad fija de su moneda en 2001 y declarar la suspensión de pagos. En los siguientes 6 años y gracias a la burbuja subprime que disparó los precios de las materias primas, experimentaría un crecimiento acumulado del 63%. Pero la opción para los PIGS de abandonar el € y declarar la suspensión de pagos tampoco promete demasiado en las condiciones actuales de estancamiento y depresión global.

 

diciembre 28, 2010 - Posted by | Cancer capitalista | , , ,

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