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“Ya lo sabía…”

Miguel Sánchez-Ostiz en DNN

 

La famosa canción deja inútil la pregunta que, a la luz de los papeles de Wikileaks, se hace el más pintado: “¿Aquí, quién miente?”. Porque de la mentira y de la burla al ciudadano hablamos.

¿Quién? Poco importa. Quien más, quien menos, al hilo de las noticias de las hoy más relevantes revelaciones -Guantánamo, Couso, vuelos de la CIA…-, sabía que los yanquis estaban detrás de la permanente agua de borrajas en la que se disuelven todos los asuntos conflictivos que tienen que ver con ellos. Que no pensara en ello es otra cosa. Sin pensar… A lo loco, a lo loco… a lo loco se vive mejor. El echarse las manos a la cabeza no pasa de ser un gesto de mala comedia.

La certeza sólo era una cuestión de tiempo.

A la luz de las patrañas (historias inverosímiles) soltadas por Rubalcaba habría que apostillar que se hace muy raro que el beneficiario de una información mienta, dada la eficacia probada de todos sus pasos: impiden investigaciones y procesos contra Guantánamo, los vuelos de la CIA son algo más que una realidad impune con complicidad gubernamental que avala la tortura, y el proceso Couso sigue su curso amazónico, es decir, que se dilata, como suele suceder, hasta que pierde fuelle y desaparece en la bruma de las covachuelas.

Y encima, el milagro de los controladores con sus daños y perjuicios incalculables para la ciudadanía que devuelve las otras infamias al limbo.

Son mentirosos compulsivos. Hace mucho que la soberanía nacional está en entredicho por dejación. Hace mucho que venimos glosando a fecha fija hechos concretos, como las andanzas policiales norteamericanas en territorio español. Asuntos a los que el Gobierno echa tierra encima un día sí y otro también. La eficacia gubernamental española son los enterramientos; en cal viva o en palabrería brumosa, pero enterramientos.

Estos días pasados los gobernantes socialistas no pedían investigación, sino acallar las fuentes (Leyre Pajín) y al golfo redomado del embajador norteamericano sólo le preocupaba las relaciones diplomáticas, y los demás, como los mangutas atrapados con las manos en la masa: a negarlo todo, hasta la mayor de la evidencias. Patéticos. No me extraña que Zapatero no haya ido a la Argentina: el marrón es su estilo. Es posible que pierdan las elecciones, es cuestión de tiempo, pero los que vienen detrás no son mejores.

Ahora mismo, el descrédito de la justicia española es máximo y no necesita comentario. Y por si fuera poco, el ciudadano ha tenido la oportunidad de pasar de la novela de espías a la cruda realidad del burlado, del empujado, del que no cuenta para nada, como no sea para aplaudir y pagar la farra.

Los alemanes han destituido a un alto cargo. Aquí todos siguen con la toga de la dignidad puesta. Se saben intocables, impunes. El ciudadano ha tenido ocasión de ver otra cara de las cosas: el rostro abusivo del embajador Aguirre, un matón en toda regla, la deslealtad que gastan los políticos, su afán de medro, sus zancadillas, las trastiendas de las grandes palabras como Patria, Ley, Soberanía… Mandanga. El culo roto de la risa.

“Sólo era cuestión de tiempo” sigue diciendo la canción. Lo sabían los vapuleados países latinoamericanos que cada vez que los yanquis desclasifican documentos se enteran de que sus golpes de estado y sus torturadores (Fort Bragg y similares) tienen el sello de la CIA o del Departamento de Estado o de sus matones y mercenarios.

Algo sabido, archisabido, tanto que en Bolivia era corriente el chiste:

“¿A que no sabes por qué no hay golpes de estado en Estados Unidos?”, pregunta uno.

No sabes, claro, y el otro responde con una de esas verdades paradójicas y vitriólicas:

“Porque no tienen embajada norteamericana”.

Pues eso. Las embajadas norteamericanas serán un peligro; pero casi más peligroso es tener gobernantes como los que tenemos.

¿Por qué no se ha investigado ya al fiscal Zaragoza o se ha verificado la autenticidad de las reuniones mantenidas entre unos y otros con objetivos claros?

Ha salido a la luz algo de lo que no se quiere hablar: la trama política y judicial para tumbar a Garzón. Es inverosímil lo que sostiene Rubalcaba, yendo de farol y con cartas marcadas. Los papeles americanos son algo más que informes subjetivos de reuniones. ¿Reuniones? ¿Como las que mantenían redactores jefes de periódicos de provincias con miembros de la embajada americana para “orientar” las informaciones? ¿O mentía también el redactor jefe para dárselas de importante? El ministro elude decir si esas reuniones, esas llamadas a capítulo han existido o existen ahora mismo. Nada se dice y lo que se niega es porque sí. No se habla. El “Olé mis cojones” debería ser una divisa nacional, como el Non Plus Ultra o el británico Dieu et Mon Droit.

Dejación de la soberanía nacional, servilismo político, administración contagiada de las maneras de delincuencia gansteril americana, qué más… mucho más sin duda, habida cuenta de que no todos los papeles concernientes a España van a ser, no ya publicados, sino meramente descritos. Quien los tiene también ejerce la censura amparándose en esa patraña de la seguridad. La dirección de El País así lo ha dicho. No estamos hablando de nuestra seguridad, sino de delincuencia institucionalizada, de abusos de poder, de Gurtelismo, como se hablaba de felipismo al tiempo de los GAL.

Sólo era cuestión de tiempo

¿Por qué ahora? Importa poco el misterio, lo que de verdad importa es que los documentos hayan visto la luz y probado la infamia en la que va sosteniéndose la vida política dependiente de los Estados Unidos y servil a estos en casi todo el mundo. No hay reciprocidad de clase alguna, sino vasallaje.

La salud política del país pasaría por ir a por los fiscales y a por los cargos aludidos en los informes americanos, pero no, ni se ha ido a por los financieros ni a por los banqueros, los autores de las fechorías que tienen a un país en la ruina, ni se va a ir a por los políticos y cargos públicos que han practicado el más deleznable vasallaje ante una potencia extranjera que actúa de facto como ocupante. Ni siquiera se va a pedir explicaciones a la embajada yanqui. Intocables. Funerales nacionales, esto es, más tierra encima. Y hasta la próxima… Es cuestión de tiempo… Ya lo sabemos…

diciembre 5, 2010 - Posted by | Miguel Sánchez-Ostiz | , , , , , , , , , ,

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