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Felipe González en Colombia

Jose Ignacio Lacasta-Zabalza en DNN

Hace bien poco Felipe González nos dejó pasmados con su descaro sobre la posibilidad de haber atentado contra la cúpula de ETA, haber asesinado a todos sus miembros y tener dudas todavía hoy sobre si hizo bien al no dar el visto bueno para esa operación. Así que cometer delitos como los de los terroristas, equipararse a ellos, emplear sus mismos sangrientos métodos (no el detenerlos ni ponerlos a disposición de la justicia), no le parece mal a Felipe González. Dice creer que con ello -con el atentado- se hubieran salvado muchas vidas.

Esto es un puro despropósito, porque si algo sabemos en Euskal Herria es la capacidad de ETA para reproducirse con un simple programa: el fanatismo de las pistolas y el territorio, el dichoso mapa de Luis Luciano Bonaparte, el añejo zazpiak bat, al que se le otorga la palabra sin contar con las mujeres y hombres de carne y hueso que vivimos encima de esa cartografía. Así que, muertos unos dirigentes etarras, hubieran venido otros con total seguridad y su mismo obtuso programa de bomba y topografía decimonónica. Además, Ernesto Ekaizer ha asegurado que el viejo CESID (los servicios secretos de entonces y hoy CNI) ya desechó una operación similar a la recordada por Felipe González.

Lo dicho por Felipe González nos suena, desde aquí, a fantasmada (en el lenguaje popular cotidiano). Pero la ética nada imaginada que lo respalda es espeluznante: el fin justifica los medios (exactamente lo mismo que ETA), junto al aval dado a la aplicación de la pena de muerte en un sistema constitucional que la ha abolido hasta del ámbito militar, la razón de Estado por encima de todo y la demagogia, abundante demagogia. Sigue leyendo

noviembre 19, 2010 Posted by | José Ignacio Lacasta-Zabalza | , , , | Deja un comentario

El “descubrimiento” de América

Vicenç Navarro

Este artículo critica el silencio histórico y mediático que existe en España sobre el genocidio de las poblaciones indígenas del centro y sur de las Américas realizada por los conquistadores, cuyas hazañas han sido celebradas en las festividades del día de la Hispanidad, el 12 de octubre. El artículo señala que tal como ha hecho el Congreso de EEUU, las Cortes Españolas deberían pedir perdón a los pueblos indígenas por la masacre que realizaron en su supuesta acción civilizadora.


En el mes de octubre se han celebrado muchos actos en España en conmemoración del descubrimiento de América por Cristóbal Colón. El 12 de octubre de 1492, Colón llegó al continente al que más tarde se llamó América. Había dejado las Islas Canarias 33 días antes y al llegar al nuevo continente creyó haber alcanzado Asia, el continente deseado, que era inaccesible en aquel entonces desde el oeste de España. Se podía acceder a Asia a través del Medio Oriente, tal como había hecho Marco Polo 200 años antes. Pero Turquía había conquistado Constantinopla y el Mediterráneo del este, por lo que resultaba imposible llegar a Asia por tierra. Los portugueses habían abierto la vía para llegar a Asia por mar, bordeando África por el cabo de Buena Esperanza. Colón sabía que la Tierra era redonda y veía que la única manera de acceder a Asia era a través del entonces desconocido océano que se encontraba al oeste de la península.
La razón de su viaje era llegar a Asia para conseguir oro y esclavos. Y la existencia de oro en las islas que encontró parecía confirmar lo acertado de su viaje. Pero pronto descubrió que el oro no era tan abundante como esperaba, lo que hizo que se centrara en la búsqueda de esclavos, que fueron los indios arawak, quienes recibieron a Colón con los brazos abiertos hasta que descubrieron sus intenciones. Más tarde, los arawak se rebelaron y mataron a los españoles que Colón había dejado en un fuerte militar cuando este volvía a España para mostrar el oro y los esclavos con los que pensaba que los Reyes Católicos (siguiendo la promesa que le habían hecho) le darían el 10% de las riquezas traídas junto con el título de gobernador de las nuevas tierras y almirante de los Océanos. Sigue leyendo

noviembre 19, 2010 Posted by | Vicenç Navarro | , , , | 4 comentarios

Justicia y memoria

Antonio Martín en La factoria (revista catalana de pensamiento social)

La mediocre Transición a la Democracia española, por unas razones u otras, estuvo llena de miedos, de silencios y de olvidos. Los unos, los de siempre, la derecha franquista, querían salir de rositas de los crímenes del franquismo, y por tanto, no querían que se hablara de los asesinatos en masa, ni de las torturas en los cuarteles de la Guardia Civil y en las dependencias policiales, no querían que se hablara de las fosas comunes, ni de los desaparecidos, ni de los niños perdidos y robados, ni de las humillaciones brutales a las mujeres “rojas”, ni de las farsas de juicios de los Tribunales represores, ni del TOP, ni de los torturadores , ni de los jueces y fiscales al servicio de la Dictadura fascista. Y para ello sacaron la Ley de Amnistía, un engaño a la sociedad española., una ley de impunidad. Los otros, la izquierda, fueron llevados al pacto de silencio, “agradecidos” y engañados por esa Ley de Amnistía y temerosos de los ruidos de sables. En consecuencia, pensaron que ahora no tocaba pedir responsabilidades, que ya habría tiempo y que era mejor hablar del futuro, “no abrir heridas”, no molestar a los policías, a los jueces represores, a la Guardia Civil, a los militares. Y fue pasando el tiempo y los años, y nunca era el momento de honrar a los que habían dado sus vidas por la libertad y la democracia, a los que habían pasado años en las cárceles, a los exiliados, a los desaparecidos, a los guerrilleros, a las mujeres. Y además estaban bien asentados como políticos “profesionales” dentro de unas siglas de partidos de izquierda.

Así pues, durante la Transición, no hubo un proceso de justicia transicional basada en el Derecho Penal Internacional por los gravísimos crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra o violaciones de DD.HH. que comprendiera Verdad, Justicia y Reparación a las victimas, las principales olvidadas, como se había hecho en otros países. No se realizó ningún tipo de depuración ni en el ejército, ni en la policía, ni mucho menos en la judicatura ni en la fiscalía. Sigue leyendo

noviembre 19, 2010 Posted by | Antonio Martín | , , , , | Deja un comentario