Nabaizaleok / Iritzia

Nabaizaleok@wordpress.com

Una reivindicación necesaria

Eneko Oregi (vicepresidente Hamaikabat) en Diario Vasco
Amén del indudable beneficio que supondrá para la ciudadanía vasca, el reciente acuerdo alcanzado entre el PNV y el Gobierno de Rodríguez Zapatero ha tenido la virtualidad de poner encima de la mesa un debate sobre el Estatuto de Gernika que muchos hemos saludado con ilusión. Efectivamente, debemos reconocer que los que en el seno del nacionalismo vasco histórico y de vocación institucional llevábamos abogando -muchas veces contra corriente- en la reivindicación de la vía del estatuto como elemento pilar en la construcción social y nacional de Euskadi, hemos recibido con satisfacción la noticia de este acuerdo que, sin duda, podemos calificar de histórico.
Hagamos, sin embargo, unas precisiones previas que, no por repetidas, dejan de tener importancia. En primer lugar, a nuestro partido le desagrada que este tipo de acuerdos, el cumplimiento del Estatuto, se produzca ante coyunturas y necesidades concretas del gobierno central de turno. En segundo lugar, tampoco podemos perder de vista que los agentes políticos e instituciones vascas tienen ante sí un proceso de negociación tortuoso, máxime teniendo en cuenta la larga lista de incumplimientos de la que los hermanos catalanes, por ejemplo, podrán dar fe.
Dicho eso, a uno no le cabe más que adentrarse en una serie de reflexiones en torno a un Estatuto cuya importancia ha sido minusvalorada últimamente, incluso por parte de cierto nacionalismo que ha actuado con grandes dosis de complejos. Reconozcámoslo de una vez: uno de los problemas del nacionalismo histórico de los últimos años ha sido el de trasladar a la sociedad la sensación de que estaba renegando de la vía emprendida en su día por la sociedad vasca, liderada por los sucesores de quienes, cuarenta años antes, trataron de iniciar un camino truncado violentamente por los fascistas. Es más, dentro del nacionalismo histórico e institucional ha tenido cierto éxito el relato que ha tratado de imponer la autodenominada izquierda abertzale, calificando en primera instancia a aquel camino emprendido como una traición y chapuza histórica y anunciando a continuación la defunción del Estatuto.
La realidad, afortunadamente, ha sido otra: ni las demoras, los incumplimientos, las devaluaciones, las expectativas defraudadas por unos, ni los cantos de sirena irreales exhibidos por otros han podido convencer a una ciudadanía que, a pesar de todo, se mostraba leal a la vía responsablemente elegida y orgullosa de un pacto político que permitía -y ha permitido- avanzar en el autogobierno, en la construcción nacional y social. Es pertinente, por lo tanto, que reivindiquemos la vía estatutaria. Que seamos capaces de hacer un balance sosegado, sereno, responsable de todo lo que ha supuesto en la Comunidad Autónoma del País Vasco, pero recordando a su vez que la citada vía -ahí está el texto- fue contemplada para todo Hegoalde. Somos conscientes, sin embargo, de que es necesario un nuevo pacto. Un nuevo pacto que reconozca que el Pueblo Vasco es un sujeto político con derecho a decidir su propio futuro. Un nuevo pacto que reconozca que el Pueblo Vasco no es parte indiferenciada ni subordinada de otro.
Un pacto, a su vez, que tenga muy presente la necesaria integración y cohesión territorial, social, cultural y lingüística; que sea capaz de hacer compartir a una ciudadanía plural unos valores comunes, lejos de estrategias frentistas que se nos tratan de imponer. Un pacto que esté muy atento a los cambios de un mundo cada vez más globalizado, a una Europa en la que queremos tener un protagonismo creciente. Un pacto, en definitiva, que nos permita ser cada día más nación, más sociedad.
Pero todo ello, la búsqueda de nuevos pactos; la legítima reivindicación de nuevos marcos; la, por muchos, anhelada independencia; todo ello se debe materializar partiendo de lo ya construido, de lo ya decidido. He aquí una cuestión de vital importancia. Tal y como recientemente expresó el portavoz de Hamaikabat en las Juntas Generales de Gipuzkoa, no hay manera más legítima de reivindicar el derecho a decidir que haciendo cumplir lo ya decidido y no cediendo en la reivindicación de lo ya pactado. Nada más coherente que mantener plena fidelidad al relato democrático que nos ha traído hasta aquí.
Ciertamente, hacen furor proclamas que tratan de contraponer la llamada vía soberanista a la senda autonomista. La cuestión no deja de ser preocupante, porque uno comienza a cuestionarse si de verdad saben de lo que hablan quienes formulan dichas tesis, a no ser que tengan una concepción de la soberanía que oculte acepciones desconocidas para nosotros.
Lo que actualmente se está dilucidando no es una competición sobre quién es más abertzale o más soberanista. ¡Qué más quisieran! Aquí y ahora, se incrementa el empeño de quienes tratan de acusar de traidores y chapuceros a quienes emprendieron un camino que, a pesar de todo ha dado sus frutos. Aquí y ahora, arrecia la estrategia de quienes realizan un relato de las últimas décadas que comienza en Txiberta y termina (de momento) en Gernika pasando por Argel, Lizarra, Loiola, Alsasua. obviando y despreciando que la mayoría de la sociedad vasca tiene interiorizado otro relato que pasa por el regreso de Leizaola, Irujo y los demás; por la constitución del primer Parlamento Vasco: por la jura del nuevo lehendakari en Gernika; por la recuperación del Concierto Económico, por la primera emisión de ETB, por la euskaldunización de nuestro sistema educativo. Es por todo ello por lo que, aunque no esté de moda, algunos nos alzamos reivindicando una historia de la que no renegamos, que es la base para nuestro futuro.

 

octubre 25, 2010 - Posted by | Eneko Oregi | , , , , , , , ,

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: