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Burka

Juan Kruz Lakasta en DNN

 

El burka llega a Navarra. Una mujer de 18 años lo viste por las calles de Villafranca. Cárcel de tela. Mujer invisibilizada. Mujer oprimida. La imagen del burka horroriza siempre. Su cercanía geográfica aumenta esa sensación de horror. Foto en portada. Escalofrío colectivo. Primeras reacciones. Comienza el debate. Nos horroriza la opresión de la mujer. El burka es su máxima expresión. Hay que hacer algo. Que lo prohíban, como en Lleida. Pero tanto en Lleida como en Navarra, son numerosas las mujeres que son obligadas a ejercer la prostitución en situación de auténtica esclavitud. Y no se clama para que de una vez por todas los políticos legislen y los jueces y policías actúen de manera verdaderamente eficaz para acabar con ese terrible modo de opresión de las mujeres. Es más, son más de uno y más de dos los que por un lado critican el burka y por otro acuden a prostíbulos en los que ni saben ni les importa si las prostitutas ejercen su labor por voluntad propia u obligadas. También nos horroriza el integrismo religioso. El burka es su símbolo por excelencia. Que lo prohíban, como en Lleida. Es inaceptable que algunas mujeres musulmanas no puedan salir solas a la calle, oír música, leer lo que deseen. Pero tanto en Lleida como sobre todo en Navarra, hay muchas mujeres que han de guardar estrictos códigos de vestimenta, hay muchos hombres y mujeres que no pueden leer libros ni ver películas sin el visto bueno de sus estrictos superiores religiosos, hay muchos hombres y mujeres desempeñando cargos de relevancia en el ámbito de la salud, la enseñanza, la judicatura y la política, que anteponen sus dogmas religiosos al bien común, y no son precisamente musulmanes. También existen personas que visten hábitos muy similares a los burkas y que viven encerradas en edificios donde, en ocasiones, a algunas de ellas, se las margina, se les obliga a realizar los más duros trabajos e incluso se las lleva al destierro en contra de su voluntad. Ahí está el caso de Josefina Lamberto, hermana de la trístemente célebre Maravillas. Sin embargo, no se abre un debate en torno a la conveniencia de prohibir esos hábitos. Evidentemente, estoy en contra del burka, pero también estoy en contra de las dobles varas de medir, de los debates distorsionados y paranoicos, del patrioterismo xenófobo camuflado tras la defensa de los derechos de las mujeres.

octubre 7, 2010 - Posted by | Juan Kruz Lakasta | , , , , , , , , ,

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