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«Si hay un paso atrás, el coste para Batasuna será definitivo»

Entrevista a Jesús Eguiguren en Diario Vasco1, Diario Vasco 2 y El País


Diario Vasco

«Cuando ETA diga que se acabó esta historia, entonces vendrá la hora de pedir más a Patxi López»

Jesús Eguiguren (Aizarna, 1954) acogió con satisfacción el anuncio del alto el fuego ETA. Protagonista de las conversaciones secretas del fallido proceso de 2006, siente una alegría que contrasta con la frialdad de su partido y el lehendakari, con el que ha hablado bastante a lo largo de esta semana. Eguiguren niega discrepancias y precisa que el momento de Patxi López está por llegar. Por contra, pide a Batasuna otro impulso para consolidar una paz que él vislumbra para 2012, con la presencia de la izquierda abertzale en las autonómicas.
– ¿Se siente sólo dentro del PSE-EE en su visión positiva de la nueva situación tras el alto el fuego?
– No me siento solo. Más bien lo contrario, la evolución de los acontecimientos van en la dirección de mis análisis. Únicamente me gustaría que se hicieran más cosas por parte del Gobierno Vasco, pero quizás han valorado que todavía no es el momento oportuno. No he tenido ninguna discrepancia fundamental. Cuando pido al lehendakari que lidere más no es porque lidere poco, sino porque creo que se pueden hacer más cosas. Quizás ha habido un error de interpretación.
– ¿Ha hablado con el lehendakari tras el alto el fuego?
– Sí claro, todo lo que puedo. No tengo ningún problema con él.
– ¿Y no cree que Patxi López deja un flanco abierto al no otorgar excesiva relevancia a esta nueva situación?
– Cada vez que hablo, luego me sacan como si estuviera criticando a Patxi. Lo que pasa es que hemos tenido el privilegio, aunque antes pensaba que era una desgracia, de hacer política en el País Vasco y trabajar por la paz. Y eso te llena la vida y tienes un deseo, casi de viejo, de que Patxi López sea el lehendakari de la paz. Y cuando empiezas por ese camino de querer hacer cosas, parece que discrepas, pero Patxi está esperando el momento de actuar y todavía, la verdad sea dicha, hay mucho escepticismo.
– ¿Cuándo puede llegar ese momento oportuno?
– Ahora estamos ligados a un comunicado de tregua en unos términos muy devaluados y parece que no hay motivo para tomar grandes decisiones. Por otra parte, la evolución de la izquierda abertzale es muy lenta, y no sabemos los siguientes movimientos. El momento oportuno puede llegar cuando el futuro de ETA se vislumbre en un contexto de desaparición del terrorismo. Mientras no se llegue ahí, no hemos llegado al inicio del camino. Cuando esas cosas se aclaren y ETA diga ‘se acabó esta historia’, entonces vendrá la hora de pedir más a Patxi.
– ¿Falta mucho para eso?
– No es un camino sencillo pero una vez puesto en marcha, estas cosas normalmente se aceleran.
– ¿Y mientras tanto?
– Estamos en un momento lleno de interrogantes y donde el que tiene que tomar las decisiones y moverse es la izquierda abertzale. Poco podemos hacerles si no evolucionan. En Madrid no, pero en el País Vasco hay una opinión pública a la que no le importaría que el Gobierno Vasco, quizás no ahora pero sí en un nuevo momento, tomara iniciativas para resolver los efectos del conflicto. No hay que engañarse, éste es un problema de vascos y aquí es donde se tiene que arreglar la parte política.
– ¿Cómo cree que va a evolucionar la situación? ¿Habrá algún nuevo gesto de ETA?
– Veo un intento de acudir a las municipales. Crearán un partido independentista que rechace la violencia con gente nueva, aunque no sé si conseguirán ir, porque no tengo la bola de cristal de Rubalcaba, que dice que no van a ir. Pero si no van a las municipales, aprenderán la lección y harán los deberes para las autonómicas de 2012 y estarán en ellas. Este recorrido es para estar en las instituciones, hacer la política y alcanzar la paz. Pero la solución está en sus manos.
– Batasuna ya ha pedido su legalización. ¿Ha dado los pasos suficientes?
– No lo sé. Es competencia de la Justicia. Con ETA presente y extorsionando y con una declaración de tregua que todo el mundo interpreta como poca cosa, aunque quizás no sea así, pues seguramente la formación que presente Batasuna será ilegalizada. El futuro y el camino es que se integren en el sistema y hagan los polos soberanistas que quieran. Somos un país pequeño y no tenemos más remedio que vivir juntos. La primera condición debería ser reflexionar sobre la barbaridad que ha ocurrido aquí y que hay que bajar la tensión.
– ¿Y cómo rebajar esa tensión?
– Ya se está rebajando. Batasuna cree que las grandes decisiones que debe tomar para facilitar las cosas son que si principios Mitchell, garantes extranjeros, etc. Pero ayudaría mucho más al proceso si un día Batasuna se sienta y dice que lo que ha pasado en este país ha sido muy triste, que tienen la responsabilidad, aunque nunca van a decir que toda la responsabilidad es de ellos, pero que quieren construir el futuro y, desde su responsabilidad, quieren en la medida de lo posible reparar lo que ha ocurrido. Ayudaría alguna fórmula de perdón que rebaje la tensión.
– ¿El Gobierno debe abrir una negociación?
– No va a haber un proceso como el de antes. No tiene sentido. El Gobierno lo que debe hacer es ayudar a las instituciones vascas en las decisiones políticas que adopten.
-¿Qué le hace pensar que el fin de la violencia es irreversible?
– Irreversible en la vida hay muy poquitas cosas. Por tanto, no hay que descartar coletazos todavía, pero como fenómeno histórico es imparable.
– O sea, que no descarta atentados.
– No descarto una marcha atrás, sería imprudente no pensar así.
– ¿Ve capaz a la izquierda aber- tzale de imponerse ante ETA si se produjera un momento crítico?
– Pues sí. En eso andan, aunque lo mejor sería que ETA no hiciera nada. Hasta ahora ha conseguido que ETA no actúe y una cierta preponderancia en la política de la izquierda abertzale. Las cosas van en la buena dirección.
El desmantelamiento de ETA
– Pero el comunicado de ETA es muy inconcreto.
– Ellos han hablado de un parón y no le han puesto fecha final. Esto seguramente no quiere decir nada, pero prefiero que no le pongan fecha final. El comunicado no me preocupa especialmente. Lo importante del comunicado no es el texto sino el contexto en que se produce y, además, posiblemente se ha visto precipitado al hacerse público lo que le había pedido Batasuna. Ese documento estaba decidido hace tiempo y estaban buscando los garantes de esa tregua.
– Pero ETA tendrá que avanzar o que le hagan avanzar.
– Tendrá que ir desmantelándose.
– ¿Y esto es posible?
– Es el siguiente paso, aunque para ello, ETA querrá asegurarse cosas sobre los presos, etc. Pero creo que esto no tiene mucha vuelta de hoja. El proceso de paz anterior le costó carísimo a Batasuna, pero si esta vez no lo cumple y da un paso atrás sería un coste definitivo. ETA sería ya el Grapo y la parte política quedaría en la marginalidad. Yo soy un hombre desaliñado en el vestir y, cuando llevaba una semana en Noruega, alguien de allí me comentó: ‘me llama la atención que tú vienes con la ropa arrugada y éstos con la ropa planchada’. ETA es un terrorismo VIP, con un fuerte apoyo social que va a a facilitar su desaparición, porque no va a haber grupo marginal que resista que su cuerpo social deje de plancharle los pantalones y se le arruguen. Lo que sí veo es que ahora están aplicando las enseñanzas que sacaron del proceso de paz anterior
– ¿Realmente ETA aprendió algo?
– Han visto que sólo se puede llegar a la paz de forma unilateral, tomando ellos las decisiones; que pedir contraprestaciones al Gobierno no ayuda, sino que dificulta porque el Gobierno nunca puede dar lo que pide ETA. Y se han dado cuenta, igual que nosotros, que crear grandes expectativas es un desastre porque la opinión pública hace un seguimiento estricto y los grandes partidos se dividen. Pero lo más importante es que si no hay voluntad de acabar no se acaba, y que si hay voluntad de acabar no hay que pedir la luna, es mejor asumir las responsabilidades históricas. Noto como si hubieran hecho un análisis de lo que pasó y de no cometer los errores anteriores. Lo veo en cada gesto que hacen.
– ¿Se puede atisbar en ETA una voluntad de acabar?
– La condición primera es que se den cuenta de que el terrorismo es imposible por razones técnicas y políticas. Una parte lo tiene asumido pero siempre están los irredentos, aunque suelen ser los más torpes y al final ganarán los que tienen una visión humilde de la historia.
– ¿No se puede descartar una ‘ETA auténtica’?
– Yo lo descartaría o le daría pocos días de vida, porque no tendría apoyo social.
– Ares y Urkullu dicen que es ETA quien marca el ritmo y Egibar, que es la izquierda abertzale.
– Tienen un pulso. Lo tuvieron durante la tregua. Batasuna quería firmar el acuerdo de Loiola y ETA se negó. Y también después, porque ETA llegó a la conclusión de que había que matar más y Batasuna, de que había que cambiar de política. Visto todo eso, creo que el pulso lo está ganando la parte política, porque se lo ha currado en las bases. Y lo que dicen las bases obliga a todos, ETA incluida. Eso va a ser irreversible porque ETA está agotada, y los políticos no se agotan nunca.
– ¿El lehendakari se encuentra hipotecado en este tema por su dependencia del PP?
– El PP vasco debería dejar de seguir lo que hace el Gobierno Vasco y convertirse en uno de los protagonistas de la pacificación del País Vasco. También a Basagoiti se le presenta una oportunidad histórica. Criticar lo que haga el PSOE no le va a dar rentabilidad política. Ahora bien, en materia de pacificación o van todos juntos o es preferible ir solo. No sería acertado una especie de frente PP-PSE en esta materia.

El País

“Rufi Etxeberria me dijo que quería un partido que condene la violencia”

Jesús Eguiguren (Aizarnazábal, Guipúzcoa, 1954) fue el representante del Gobierno en el anterior proceso frustrado de diálogo con ETA. Su experiencia le ha convertido en un profundo conocedor de los fenómenos terroristas, y de ETA en particular. Está muy informado de los antecedentes y posibilidades que se abren tras el último comunicado de la banda.

Pregunta. Usted anunció hace un año a este diario que esperaba un nuevo alto el fuego de ETA, pero lo situó en 2011. ¿Le sorprendió el comunicado de ETA del 5 de septiembre?

Respuesta. Desconocía la fecha precisa. Pero sabía que ETA había salido agotada del proceso dialogado anterior y que su siguiente paso iba a ser una tregua unilateral. Aplicando la terminología de la resolución de conflictos, con el proceso anterior, ETA y Batasuna contaron con una agenda amplia de negociación y sabían que ya no se iba a repetir. Tenían que apostar por una agenda limitada. Con ese cálculo y la catarsis que suponía para la sociedad vasca el cambio de Gobierno en Euskadi, fijé la fecha de 2011 para el parón de ETA, y su final para las autonómicas de 2013.

P. ¿A qué atribuye el parón?

R. A la eficacia policial y a la presión de la izquierda abertzale. Si no hay una eficacia policial y no hay una presión social, los terroristas no evolucionan. Todo va unido.

P. ¿El comunicado de ETA responde a sus expectativas?

R. Hay que decir que es insuficiente porque no plantea su fin. Pero más allá del discurso oficial, el comunicado tiene un montón de novedades en un nuevo contexto.

P. ¿Cuáles son?

R. Aunque se ha presentado como negativo el que ETA no ponga fecha al fin del parón, me parece lo más positivo porque no lo condiciona a un plazo. Además, es el primer comunicado unilateral de ETA. Las treguas anteriores eran fruto de negociaciones. Esta vez lo han decidido solos y para una organización terrorista resulta más fácil terminar por convicción propia que por la negociación. Ha pasado en muchos conflictos internacionales. La tercera novedad es que la tregua procede de un mandato de las bases de Batasuna, que mantiene el equilibrio con ETA, pero sin romper con ella.

P. Pero el texto es anodino.

R. Sí. No pretende grandes cosas ni concreta nada. Parece responder a equilibrios internos, pero, sobre todo, responde a una petición de tregua de Batasuna.

P. Pero Batasuna había pedido más, que la tregua fuera permanente y verificable.

R. Batasuna está buscando personalidades internacionales que den garantías a la tregua. La declaración de ETA se ha precipitado antes de terminar esta tarea por la presión de la izquierda abertzale. Lo harán pues creo que Batasuna ha decidido trabajar en serio.

P. ¿Cómo lo harán?

R. Antes del verano estuve con Brian Currin (asesor de Batasuna). Estaba pesimista porque no llegaba la tregua. Pero de la conversación saqué la conclusión de que este proceso iba a tener dos fases. La primera, la tregua, y la segunda, la verificación por personalidades internacionales. Lo que cuenta es que Batasuna ha dicho que ETA tiene que acabar y que lleva un año con asambleas donde por 90/10 deciden que ETA tiene que parar y de momento le arrastra en esa dinámica. Los líderes de Batasuna, además, han fabricado una teoría, que puede ser muy eficaz, la de que lo que sus bases deciden vincula a ETA.

P. ¿Qué le parece la respuesta del Gobierno y los partidos al comunicado de ETA?

R. Me parece razonable y obligatoria porque no responde a lo que pide la sociedad, que ETA desaparezca. A Batasuna hay que hacerle saber que el camino de retorno no es sencillo. Pero, a su vez, a las instituciones les diría que ese camino va ser muy difícil, pero si la izquierda abertzale quiere lo puede hacer fácil.

P. Ya está diciendo que quiere ser legal y presentarse a las elecciones. Pero ¿cómo?

R. La legalización depende de Batasuna y la última palabra la tiene el Tribunal Constitucional. Siempre he pensado que no iba a presentarse a las municipales sino a las autonómicas. Pero han acelerado las cosas y una vez que se aceleran uno no sabe hasta dónde pueden llegar.

P. El PP dice que si Batasuna concurre a las elecciones, la responsabilidad será del Gobierno.

R. No depende del Gobierno sino de los tribunales y Batasuna que puede optar por varios procedimientos.

P. ¿En cuál está pensando?

R. En el más fácil. Rufi Etxeberria me lo comentó. Crear un partido independentista que condene el terrorismo.

P. Pero con la Ley de Partidos eso no basta. También rechaza candidaturas por los vínculos de sus candidatos con Batasuna mientras ETA no se disuelva.

R. La Ley de Partidos se hizo para que Batasuna no participara en las elecciones en condiciones más ventajosas que los demás por la amenaza terrorista. Pero podría participar en condiciones democráticas.

P. ¿Cuáles son esas condiciones democráticas?

R. Que el fin de ETA esté garantizado con el compromiso de su desmantelamiento, cosa que aún no está. Por eso pienso que Batasuna podrá ser legal para las autonómicas, y no lo veo fácil para las municipales, aunque está acelerando las cosas.

P. ¿Y si ETA no termina de dar el paso en esos plazos, sobre todo, para las autonómicas?

R. En ese momento se producirá la confrontación entre Batasuna y ETA. Y de esa confrontación perdería ETA porque no podría sobrevivir sin apoyo social.

P. ¿Habrá un nuevo comunicado con la declaración de tregua permanente y verificable?

R. Es previsible. Pero puede ser de los verificadores y no de ETA. El comunicado del domingo es una carta que ha escrito ETA, que tendrá continuidad. Su ambigüedad le permite trabajar.

P. El ministro del Interior dice que no le consta que ETA quiera dejar las armas.

R. En la última tregua, ETA no había asumido su final. Ahora las cosas son distintas. Una organización terrorista es difícil de crear, fácil de mantener y muy difícil de parar. Pero cuando se agotan las bases que le hicieron nacer, se acaba. Está en los libros. A ETA le gustaría estar como en los años ochenta. Pero el tiempo le ha dado un baño de realismo a Batasuna y empieza a sentirse en ETA, que tiene que dar con la forma de terminar sin destrozar el movimiento político que ha creado.

P. ¿Hay precedentes?

R. Varios. El M-19 colombiano decidió dejar las armas y convertirse en partido. Y se reincorporó a la política unilateralmente, sin negociación.

P. ¿Tendría el Gobierno que cambiar su estrategia si ETA da el paso de la verificación?

R. Distinguiría el Gobierno español del vasco. En la anterior tregua aprendimos que el consenso es imprescindible. Es un valor en sí mismo que debe mantener el Gobierno central. Cualquier cosa que hiciera atendiendo a los movimientos de ETA le traería problemas con el PP. Pero otra cosa es la política vasca.

P. ¿Por qué?

R. Este es un conflicto familiar en un país muy pequeño, cruel en sus dimensiones, pero de alcance menor. Hay que resolverlo en Euskadi. Los socialistas llegamos al Gobierno vasco por nuestro papel en el proceso anterior. Este Gobierno tiene más margen que el español y una coyuntura política mejor porque el PP vasco apoya al lehendakari, que debe liderar la paz.

P. Esta expresión suya se ha tomado como un reproche al lehendakari.

R. Estoy con Patxi López y lo que digo lo sabe con antelación. Llegamos al Gobierno vasco, hace año y medio, con psicosis de acoso terrorista. ETA amenazó al Gobierno y al PP y se formó un Gobierno de resistencia. La coyuntura ha cambiado. Tenemos que hacer politica. El lehendakari no debe expresarse en términos de lucha antiterrorista sino de construcción de la paz cuando tiene un consejero de Interior al que no se le escapa nada. El lehendakari debía dirigir el mensaje esperanzador.

P. ¿Es cuestión de gestos?

R. No. Patxi, que es hombre de consenso, debía ir tejiéndolo pensando en una salida a la situación. Debe ser el hombre de la paz. No será conocido por sacar a Euskadi de la crisis sino por la paz. Tiene que ir hacia un consenso porque lo peor que nos puede pasar es que ante esta situación en Euskadi haya dos bloques. El de los que gobiernan y el de los que no. Antes solos.

P. ¿Cuáles deben ser los tiempos?

R. Patxi López es muy tranquilo, con poco afán de protagonismo. Prefiere esperar a que ETA y Batasuna bajen del monte para salir al encuentro y no tener problemas con el PP y con Madrid Es una posición cómoda. Pero tiene que saber que la historia le ha puesto ahí para traer la paz. Puede hablar con todos los partidos. Es también la gran ocasión del PP para dejar de ser un partido marginal en Euskadi.

P. ¿Qué debe hacer y cuando?

R. El Gobierno vasco debe plantearse iniciativas con prudencia. Ha hecho la valoración del comunicado de ETA. Ha hablado con los partidos. Pero como estamos ante uno de los acontecimientos más importantes desde la Transición, debería elaborar un texto sobre lo que deben hacer Batasuna y ETA y lo que estarían dispuestos a hacer las instituciones desde aquí.

P. ¿Y su contenido?

R. Debe ser breve, escueto y ambiguo. Referido solo a los problemas que tenemos entre manos: los presos, las víctimas, la reconciliación… Y que sirva para que sepan ellos que si están dispuestos a avanzar, el Gobierno vasco será consecuente. Servirá para abrir una dinámica desde los partidos. Lo echo en falta. Se lo he dicho al lehendakari.

P. ¿Tiene plazo el fin de ETA?

R. Una cosa es que esté en marcha la decisión de Batasuna de acabar con el terrorismo y otra el fin de ETA, que se alargará sin descartar coletazos. Ha pasado en todos los procesos. Si en esta legislatura vasca, Batasuna entra en las instituciones por su compromiso claro contra el terrorismo, la situación se ablandaría enseguida porque este es un conflicto familiar. Entraríamos en un proceso complejo, pero con enormes posibilidades.

P. ¿Lo ve viable?

R. En ese momento, el problema estaría, sobre todo, en Madrid que, además, controla la política penitenciaria.

P. ¿Tendría que cambiar la política penitenciaria?

R. Me parece bien lo que hace el Gobierno con los presos disidentes de ETA. Pero más adelante, si el compromiso de ETA con el fin de la violencia se confirma, tendría que completarlo con los presos que quieren que esto acabe sin romper con ETA. El Gobierno central no puede meterse en esto, pero los socialistas vascos podríamos responsabilizarnos y lograr el apoyo de los partidos, incluido el PP.

P. ¿Ha hablado con Basagoiti sobre esta cuestión?

R. Cuando entramos en el Gobierno vasco hablé con él de estas cosas y le dije que era una gran oportunidad. El PP vasco tiene un problema con el PP nacional, que está en el discurso de que si Batasuna participa en las municipales es una traición.

P. Cambiando de tema, el dirigente del PP vasco Leopoldo Barreda ha dicho que la negociación del Gobierno de las políticas activas de empleo con el PNV es una humillación para Patxi López. ¿Está de acuerdo?

R. No. Lo que logre esa negociación es bueno para Euskadi.

P. ¿Le preocupa que la negociación de los Presupuestos del Gobierno con el PNV afecte negativamente a Patxi López?

R. No me preocupan las negociaciones del PNV con el Gobierno. Estoy convencido que Zapatero tendrá Presupuestos y quedará a salvo al Gobierno vasco.

P. ¿Tomás Gómez o Trinidad Jiménez?

R. Mi corazón está con Gómez, pero mi cabeza con Jiménez porque tiene más posibilidades de ganar a Aguirre.


septiembre 12, 2010 - Posted by | Jesús Egiguren | , , , , , , , , ,

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