Nabaizaleok / Iritzia

Nabaizaleok@wordpress.com

La violencia sigue pero los puentes se mantienen

Imanol Lizarralde en Aberriberri

En Euskadi estamos acostumbrados, desde hace años, que las fiestas populares de nuestros pueblos y ciudades se conviertan en escenario de movilizaciones y actos de violencia callejera. Este año no ha sido diferente a este respecto. Lo que es diferente es el contexto político en el que ocurren esos hechos. Estoy hablando de la operación del polo soberanista y la existencia de un “proceso de paz” en ciernes con implicación del PSOE. En la práctica, podemos comprobar, más allá de interpretaciones, que la violencia, con carácter organizado y con un componente ensañamiento (como se ha podido ver en el caso del ataque contra el domicilio de una persona en Bilbao objeto de anteriores ataques) sigue persistiendo. Lo que cambia es la valoración de la misma por parte del MLNV y por parte de instancias gubernamentales controladas por los socialistas, que coinciden, a grandes rasgos, en esa valoración.

Veamos, por ejemplo, el caso del articulista de GARA, Ramón Sola (19-8). La línea general del articulista es la de plantear que los actos de Zarautz y Azpeitia no son “Kale Borroka” porque no tienen “autoría”, es decir, no son actos reivindicados por unas determinadas personas que exponen unas razones para cometerlos. Alude también a casos de acciones violentas no reivindicadas, como la quema de la joyería de Barañain en el 2006, y habla también de los “incontrolados”, aunque señalando que sería una “temeridad” atribuirles estas acciones.

Lo primero que llama la atención es el hecho de que Ramón Sola plantee una determinada tipología de Kale Borroka, apelando a unas características ineludibles:

“No hay autores identificados, ni detenidos. Tampoco reivindicaciones ni otras señales que lo puedan vincular a la izquierda abertzale. Y tras décadas de kale borroka, cualquiera sabe en este país que los contenedores habitualmente se han quemado para formar barricadas y muchas veces utilizarlas como parapeto para enfrentarse a las FSE, pero no para destruirlos porque sí, como ha ocurrido en estos casos. Un modus operandi que lleva a pensar más en un simulacro o recreación de kale borroka que en otra cosa”.

Para él, el caso del ataque a la Ertzaintza en Agurain es paradigmático de la Kale Borroka, mientras lo de Zarautz y Azpeitia no. Cuando nos topamos con una violencia informal y difusa, cuyas armas son el anonimato y la irrupción sorpresiva en lo cotidiano y social, resulta irrazonable decir que actos son Kale Borroka y que actos no lo son en función de unas características fijadas. La Kale Borroka cambia en función de las circunstancias. Las circunstancias de la operación del “polo soberanista” y la necesidad de lavado de imagen del MLNV exigen, ahora, que tal violencia sea más anónima, aunque deje igual de claro el mensaje de la amenaza y la demostración de fuerza. No puede ser casualidad, y es algo que está perfectamente planificado (igual que en años anteriores) la intensa campaña de violencia callejera que llevamos sufriendo todos estos días. En todo caso, el ataque del día 21 al domicilio de un vecino de Bilbao, atacado anteriormente, responde perfectamente a la tipología de Kale Borroka y nos trae el sabor inconfundible de la “socialización del sufrimiento”.

Por ello resulta sospechosa la coincidencia entre instancias gubernamentales socialistas y sus medios y el MLNV y sus voceros en este tema. Esa coincidencia la remarca el propio Ramón Sola: “lo mejor será hacer caso a Interior de Lakua, por una vez y sin que sirva de precedente, y realizar valoraciones políticas sólo sobre datos reales, y no sobre especulaciones interesadas”.

Lo curioso de este análisis es precisamente que desde el lado socialista, el articulista de El País Juan Mari Gastaca coincide con Sola:

“¿Gamberrismo radical, entonces? De entrada, así se admitió una vez analizados los primeros ataques el pasado 7 de agosto. Pero, poco después, la identificación mediática de los sucesivos sabotajes con la vuelta de la kale borroka a las calles vascas puso a rodar una bola de nieve que se antoja imposible de parar hasta que Interior zanje la cuestión una vez quede confirmada la identidad de los autores. Hasta que se sustancie, este vandalismo ha agitado el debate político, que aparece mucho más centrado en exigir a Batasuna que condene los ataques que en analizar la tipología de éstos. ¿Por qué ahora? “Si hubiera una razón política, la misma situación de disconformidad se vive ahora que hace un mes o dos y entonces no pasó nada”, recuerda un dirigente ligado al movimiento abertzale”.

La Kale Borroka es algo inextricablemente unido al gamberrismo y al circuito juvenil de socialización del MLNV, donde se mezcla la martxa y la borroka. La nueva casuística del Departamento del Interior del Gobierno Vasco, que Gastaca transcribe con fidelidad, pretende describir los mismos hechos con diferentes palabras. Lo que antes era “kale borroka” ahora es “gamberrismo radical”. Lo chocante es que actos que con anterioridad a los incidentes de Zarautz no causaban ninguna duda ahora, gracias a la coincidencia de versiones entre el MLNV y las instancias gubernamentales y mediáticas socialistas, se convierten en motivo de especulación y de división política. La Kale Borroka tiene, además, un componente espontáneo, de implicación de gente con minoría de edad, de empujar a los más radicales o ciegos a la violencia en contra de personas o bienes muebles con el pretexto de cualquier razón política, sin la necesidad de que nadie tenga que dar la orden.  A la persona que ha sido objeto de un reiterado ataque en Bilbao: ¿habrá que decirle que ahora es sólo víctima del “gamberrismo radical”?

La coincidencia entre Batasuna y esas instancias socialistas se puede deber, en el caso de estos, a dos razones principales. La primera de ellas el demostrar que el “clima de paz” que hay bajo la presidencia de Patxi López. El bombardeo insistente que los medios socialistas nos ofrecen acerca de la mejoría de clima social habida con su presidencia ha pretendido contrarrestar los numerosos actos de violencia de estos días. La segunda razón es la inminencia, que es un secreto a voces, de un proceso de paz entre los socialistas y los representantes de Batasuna. ¿Es la actual postura socialista un reflejo de una mayor implicación en el futuro “proceso”?

Se ha especulado también acerca de las divisiones internas del MLNV. El líder de Batasuna Tasio Erkizia, en contra de la recomendación de Interior y de Ramón Sola, no teme realizar valoraciones políticas acerca de esos actos de estos días y nos dice (El Correo, 20-8) que los actos constituyen, “una respuesta a la constante provocación de la consejería y el Ministerio del Interior” y que son, también, “una expresión del malestar en el pueblo”. Siempre han existido divisiones y siempre existirán en el interior del MLNV. El problema consiste en calibrar la naturaleza de esas divisiones.

Y si bien Tasio Erkizia no comparte la “respuesta” violenta de los militantes anónimos que queman contenedores y autobuses y atacan domicilios, no condena esos actos, al igual que Batasuna tampoco los condena. Y vista la portada de GARA de este lunes (“Lakua admite que no hay nada tras la quema de contenedores”) vemos que es la versión oficial la que permite a Batasuna y Tasio seguir sin condenar esos hechos. Más allá de la discrepancia dentro del MLNV, que Tasio señala (“la respuesta que se debe dar tiene que ser de otra forma”) su voluntad es la de “unir todas las fuerzas populares para responder contundentemente al Estado”. Dentro de esas “fuerzas populares” se incluyen, por supuesto, los que queman contenedores y atacan a las personas.

Los actos de violencia callejera de este agosto hay que enmarcarlos, pues, dentro de la estrategia general del MLNV, con sus diferentes líneas de progresión. Una de ellas es la relación del MLNV con los socialistas, que desde Lakua y desde sus medios han echado una mano a Batasuna para librarle de las salpicaduras de actos que no condena. La otra línea de progresión es la que afecta al “polo soberanista” y a la futura coalición electoral con EA, ya anunciada en el documento firmado por EA y Batasuna de Lortu Arte:

La acumulación de fuerzas que deseamos los y las independentistas necesita de expresiones concretas (…) Así mismo, consideramos necesario impulsar fórmulas electorales que permitan esa acumulación de fuerzas y el desarrollo de los objetivos marcados en el presente acuerdo.

Es precisamente el rechazo de EA de Navarra a la estrategia del “polo soberanista” la que haya podido incentivar esta cascada de reacciones violentas, como un medio de presión para mostrar a los actuales aliados de Batasuna que, de cara a la operación del “polo soberanista”, hay que actuar con un compromiso que no es el que muestran las bases de EA de Navarra. En todo caso, estos actos de violencia han servido para que EA se reafirme en el “polo soberanista” y muestre sus tragaderas respecto a hechos violentos cometidos por lo que llama Tasio Erkizia “fuerzas populares” con las que EA va a ir de la mano. De esta manera, EA (una de cuyas razones para plantear la unidad con Batasuna era la paz) se convierte ya en pasto definitivo de la estrategia político-militar del MLNV, y, como Patxi Zabaleta líder de Aralar hace (Batasuna ha “condenado sin paliativos” estos ataques, (…) ha mostrado un “rechazo claro y rotundo”, con “su terminología”), le quita todo valor a la condena ética de actos violentos y se reafirma en su acuerdo estratégico:

“Si dichos incidentes tenían una connotación política estaban totalmente fuera del nuevo escenario político que se ha abierto en Euskal Herria tras el acuerdo “lortu arte. En este punto, desde Eusko Alkartasuna reiteramos la vigencia del acuerdo (…) y así lo hemos expresado públicamente las fuerzas firmantes del documento “Bases de un acuerdo estratégico entre fuerzas independentistas”

Para Batasuna ha sido la experiencia de un nuevo tipo de posicionamiento frente a la violencia proveniente del MLNV. Es mérito de Batasuna mantener ese posicionamiento (de no condena de hechos cometidos por el “pueblo”) manteniendo sus puentes e intereses comunes con los socialistas y con EA.

agosto 25, 2010 - Posted by | Imanol Lizarralde | , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

1 comentario »

  1. […] Actualizados : La violencia sigue pero los puentes se mantienen EEUU no admite a periodistas dignos de Harvard Los Mapuches no son cubanos Las políticas […]

    Pingback por Articulo Indexado en la Blogosfera de Sysmaya | agosto 26, 2010


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: