Nabaizaleok / Iritzia

Nabaizaleok@wordpress.com

Una sentencia que debe marcar una era

Editorial DNN

Un juzgado madrileño ha condenado a Uralita a indemnizar con casi 4 millones de euros a medio centenar de vecinos de Cerdanyola y Ripollet expuestos al polvo de amianto que emitía la empresa

El Juzgado de Primera Instancia número 46 de Madrid dictó ayer una sentencia histórica, al condenar a Uralita a indemnizar con cuatro millones de euros a unos 45 vecinos de las localidades barcelonesas de Cerdanyola y Ripollet por los daños derivados de la exposición al polvo de amianto generado por la fábrica que la empresa tenía entre ambas localidades. Por primera vez no han sido los trabajadores afectados de forma directa los indemnizados, sino la población circundante a la compañía, ya que se trata de la primera sentencia que reconoce a vecinos como perjudicados. Y es una sentencia que, a pesar de que la compañía Uralita ya ha anunciado que la recurrirá, puede marcar historia para que, de una vez por todas, se dé la categoría que se merece a todas las enfermedades derivadas del contacto con el amianto, como llevan reclamando desde hace muchos años responsables de Salud Laboral y Medio Ambiente de Navarra, la CAV y otras zonas del Estado. Aunque sean diferentes campos, su incansable lucha para que las enfermedades derivadas del contacto con el amianto sean declaradas enfermedades profesionales puede verse reforzada por la sentencia dictada por el juzgado madrileño. Son muchas las personas que de una u otra manera han tenido un contacto directo con el citado material, trabajadores o no, incluso más allá de 1984, año en el que se obligó a las empresas a registrarse en un listado de industrial que utilizaban el amianto. La prohibición total no llegó al Estado hasta el año 2002 y hoy es el día en el que los expertos alertan del incremento de muertes por enfermedades, fundamentalmente cánceres, cuyo origen está relacionado por el contacto por el amianto. La sentencia conocida ayer es un aldabonazo para todos aquellos que han luchado en solitario por la defensa de los trabajadores que en épocas no tan lejanas tuvieron que trabajar entre materiales causantes de enfermedades graves. Debe de ser una responsabilidad de las empresas aceptar las negligentes prácticas y, llegado el caso, no poner trabas a las compensaciones que se tengan que realizar a los trabajadores afectados. En Francia y Japón ya existen fondos de compensación para atender debidamente a las víctimas. Se debería hacer lo propio porque, desgraciadamente, los casos mortales sólo van a ir a más.

julio 14, 2010 - Posted by | Diario de Noticias de Navarra | , , , , ,

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: