Nabaizaleok / Iritzia

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“estolopagamosentretodos.org”

Cada vez que Patxi López trata de explicar lo bien que funciona el acuerdo entre el PSE y el PP que le sentó en Ajuria Enea se siente en la obligación de subrayar las diferencias entre ambas formaciones. Intuyo que se trata de que la ciudadanía no termine por comprobar, como hizo el irónico Josep Pla, que “lo más parecido a un español de derechas es un español de izquierdas”.

En menos de un año hemos descontado ya varios apartados de aquel gran acuerdo que suscribieron para que en Euskadi hubiera un cambio. Un cambio de Gobierno, se entiende. Y un cambio de cromos entre los contrayentes, se sobreentiende. No es casualidad que hayan pasado de puntillas sobre las cuestiones económicas, que son el nervio de un Ejecutivo y más en estos tiempos de crisis. De puntillas y callandito, porque no están de acuerdo. No lo están ni en ingresos ni en gastos, ni en la política fiscal, ni en el mantenimiento de los servicios públicos. Pero el pacto goza de buena salud como nos recuerdan un día sí y otro también.

Descontada la Economía, con mayúsculas, le ha seguido la Educación. PSE y PP tampoco están de acuerdo en cuál debe ser el modelo educativo en Euskadi: no comparten el diseño curricular, ni los modelos lingüísticos, ni por supuesto el concepto de Educación para la Ciudadanía, ni el pretendido impulso a la escuela pública que pregonan con más publicidad que hechos desde el Ejecutivo de López. Pero el pacto es fuerte y sólido repiten a coro unos y otros.

Tampoco parece que en las políticas sociales haya demasiada sintonía. El propio López calificaba esta semana en una entrevista a través de la red social Twitter de “ultraconservador” a su socio preferente por su postura respecto a la reforma de la ley del aborto. Pero el pacto va muy bien.

En esa misma entrevista, López nos dejó un curioso oxímoron: “Yo estoy concediendo entrevistas a todo el mundo. Quizás a algunos de ellos no lo he hecho…”. Dudo que lo hiciera en el sentido en el que lo empleaban los poetas griegos, cuando trataban de crear un nuevo concepto a través de un absurdo. Más bien deduzco que lo que López califica como “todo el mundo” empieza y acaba en su corte de aduladores mediáticos.

Pero la semana nos ha dejado otro rifirrafe chocante entre los socios preferentes. Resulta que también discuten agriamente en el Parlamento por lo que se supone que es la materia que les ha permitido cogobernar pese a no obtener el respaldo de la sociedad: la Ley de Partidos, su actual aplicación y quién sabe si su endurecimiento. Cuesta imaginar una reforma aún más restrictiva de esta legislación, pero en una alocada carrera por captar votos fuera de Euskadi, PSOE y PP pueden llegar muy lejos. Ya lo han demostrado. Pero el pacto también traga con eso y con mucho más.

Si vamos restando una y otra vez los pétalos a la margarita que van deshojando López y Basagoiti nos quedará una sola razón que justifique este acuerdo: el cambio es bueno porque López es lehendakari. O mejor, porque no lo es Ibarretxe. Y esto sucede cuando aún restan tres años para concluir la legislatura.

Pero a este paso, López nos arruina. Como no es de Ciencias ni de Letras, mandó a su consejero Carlos Aguirre a responder a una pregunta del PNV y allí saltó la noticia: no hay dinero en la caja, ni un euro, y hay que pedir un crédito a corto urgente a corto plazo de 600 millones de euros para pagar gasto corriente. Es decir: nóminas, facturas de luz, agua, vencimientos de letras, etc.

El 1 de mayo de 2009, datos de la auditoria, el Gobierno tenía en caja una liquidez de 2.273 millones de euros. El 31 de diciembre, 1.800 millones de euros. Y ahora, cero patatero. Ahora entiendo qué quiere decir Joseba Egibar cuando advierte que la labor de la oposición es que “López cause los menores destrozos posibles”.

Quizás sirva como ejemplo sobre lo que debe ser una buena gestión económica la comparación entre cómo administran nuestros dineros las Diputaciones Forales y el Ejecutivo de López. Nadie negará que la crisis es, en este sentido, muy democrática porque el chaparrón afecta a todas las instituciones por igual. Pues bien, los presupuestos forales ajustaron el gasto corriente a la disminución de ingresos y reservaron el endeudamiento para las inversiones. Exactamente lo contrario de lo que está haciendo Patxi López con la inestimable colaboración de Basagoiti.

¿Alguien se imagina qué hubieran dicho Rajoy o Montoro si son Zapatero o Salgado quienes afirman en el Congreso que no hay un euro en las arcas del estado ni para pagar los sueldos? Por lo menos, elecciones anticipadas. Pero aquí no, en la Euskadi “normalizada” el pacto va muy bien.

Ya que el Gobierno socialista es tan dado a las campañas publicitarias, más o menos encubiertas, podría promover una de esas genialidades filosocialistas con aire de independiente que está inundando estos días los medios de comunicación y cambiar el lema original por el de estolopagamosentretodos.org. Porque entre todos pagamos el desaguisado aunque no todos lo elegimos. Ni siquiera la mayoría.

Xabier Lapitz en Grupo Noticias

marzo 15, 2010 - Posted by | Xabier Lapitz | , , , , ,

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