Nabaizaleok / Iritzia

Nabaizaleok@wordpress.com

Decrecimiento: una teoría a contracorriente

Frente a una salida de la crisis basada en el consumo y la obra pública, hay economistas que defienden la necesidad de parar, de recortar la producción y de trabajar menos. Es el momento de salvar el planeta.

La economía mundial vuelve a crecer. China, India y Brasil pisan el acelerador a fondo. Tienden carreteras y levantan presas gigantescas, desarrollan costosos proyectos de alta velocidad ferroviaria, humean las chimeneas de sus fábricas, consumen sus ciudadanos, desaparecen sus bosques. Estados Unidos marcha más lento, como Europa y Japón. Sin embargo, todos saldrán de esta crisis y su producto interior bruto retomará guarismos positivos. Pero, ¿hasta cuándo? ¿Es posible crecer indefinidamente sin llevarse por delante el planeta en que vivimos? Y por mucho que crezca el PIB, ¿vivirán mejor los ciudadanos, serán más felices? Sigue leyendo

marzo 1, 2010 Posted by | Juan Angel Monreal | , , , , , , | Deja un comentario

¿A quién le falta credibilidad?

Este artículo muestra la falta de credibilidad de economistas y medios liberales en su análisis de las causas de las crisis (incluyendo las de la supuesta crisis de las pensiones públicas).

Es interesante observar la avalancha ideológica liberal, tanto dentro como fuera de España, que está exigiendo al gobierno socialista español que tome una serie de medidas de austeridad social (que incluyen desde el retraso obligatorio de la edad de jubilación, a la reducción del gasto público social) a fin de recuperar su credibilidad frente a los mercados financieros internacionales. Credibilidad es un término en boga entre los liberales. Y un indicador de credibilidad –según ellos- es tomar medidas que predominantemente afectan a las clases populares (ver mi artículo “Los errores de las políticas liberales” 25.02.10). Sigue leyendo

marzo 1, 2010 Posted by | Vicenç Navarro | , , , , | Deja un comentario

Desvergüenza nacional

No sé bien a qué parada circense asistió el cineasta Luis Berlanga para rodar su película Escopeta nacional, aunque lo sospecho: varios números sucesivos o una sesión continua de la desvergüenza nacional que no cesa, en la que los chorizos salen a flote y son celebrados como listos de reparto. Es posible que no hagan más que lo que les gustaría hacer a muchos. El público siempre está dividido entre el aplauso feroz y la no menos feroz petición de picota.

Los chorizos de Berlanga, ridículos al cabo, tras el parapeto de su estamento social, ya epigonales, salvo que nos asomemos a las cacerías dominicales de Toledo o Extremadura, resultaban inocuos y hasta divertidos, si los comparamos con los que fueron apareciendo luego, en las postrimerías del felipismo (que sólo los interesados han olvidado) y en el sistema de pesebrismo ideológico del aznarismo y sus parientes regionales, el de las plumas vendidas y los cambios ventajosos no de destino, sino de chaqueta.

El encogimiento de hombros y el cabreo sordo, que no va a ningún lado, por parte de un público ya astragado de empujones, acompaña la noticia de la salida de la cárcel de Luis Roldán, omnipotente director de la Guardia Civil, por haber cumplido su pena, lo que no sería noticia alguna, pero con su fortuna personal prácticamente intacta, lo que sí lo es, aunque no concite comentario alguno. ¿Para qué? El derrotismo entreguista. Y lo peor es que eso se sabía desde antes de que se celebrara el juicio. Sigue leyendo

marzo 1, 2010 Posted by | Miguel Sánchez-Ostiz | , , , , , , , , | Deja un comentario