Nabaizaleok / Iritzia

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Partido para Barcina

La elección ayer en el Parlamento de Navarra del presidente de la Cámara de Comptos tiene dos vértices de análisis. Uno, el institucional: el catedrático de la UPNA Helio Robleda reúne la cualificación técnica necesaria para asumir la responsabilidad de dirigir y gestionar el principal órgano de control democrático a las administraciones públicas -con el Gobierno de Navarra a la cabeza-, en su gestión de los recursos públicos. Junto a un perfil profesional cualificado, ofrece una apuesta clara por potenciar el órgano fiscalizador del autogobierno de Navarra y un compromiso con el fortalecimiento del sector público. De su criterio de independencia y responsabilidad no hay hoy motivo alguno de duda, y en todo caso será su propia gestión la que servirá como criterio de juicio, más aún en unos tiempos en los que no van a faltar asuntos importantes que fiscalizar. Por otro lado, pone de manifiesto la realidad política presente: en una situación de minoría parlamentaria -derivada de una apuesta ciudadana electoral diferente a la que se instaló en el Gobierno en 2007-, el candidato de UPN resulta elegido ante la falta de acuerdo, sintonía y capacidad de colaboración de la mayoría política progresista. Es el primer triunfo político importante de Barcina como presidenta de UPN en la política institucional. Una vez más, NaBai, PSN e IU -en el caso de este grupo con una responsabilidad política menor, dados sus dos parlamentarios frente a 12 de NaBai y otros 12 de PSN- no han sabido o no han querido anteponer a la pugna que mantienen desde el agostazo de 2007 el interés democrático de situar en Comptos, institución clave en el control al poder, a una persona diferente a la propuesta por el partido que gobierna y cuya gestión deberá vigilar en primer lugar. Más allá de los argumentos de cada partido, en el imaginario de la sociedad navarra que reclama un acuerdo que ofrezca un nuevo modelo de entender y hacer política en Navarra, diferente y alternativo al que impone desde hace casi 20 años la derecha, aparece de nuevo la sombra del desencanto ante la imposibilidad de que una voluntad democrática de cambio mayoritaria se canalice de forma efectiva en las instituciones de gobierno. Al menos, no fue necesario recurrir al sorteo entre candidatos, lastimoso ejemplo del nivel al que los intereses partidarios pueden llevar una elección institucional tan importante para el modelo democrático y garantista del autogobierno foral como ésta.

Editorial 19/02/2010 de Diario de Noticias de Navarra

febrero 24, 2010 - Posted by | Diario de Noticias de Navarra | , , ,

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