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Entrevista: Iñaki Galdós, presidente de Hamaikabat

Iñaki Galdós (Oñati, 1966), gran aficionado a la pelota e insumiso condenado por serlo, fue hasta hace medio año líder de Eusko Alkartasuna en Gipuzkoa. En el seno de esa formación defendió donde hizo falta las listas conjuntas de EA con el PNV; una tendencia que no resultó ganadora en diferentes citas electorales y ponencias políticas, pero que marcó claramente la existencia de dos almas dentro de EA.
La línea crítica cristalizó, como corriente, primero, y como escisión a partir de junio de 2009. El primer nombre, Alkarbide, pronto fue desechado en favor de Hamaikabat!, o H1!. El proceso de formación terminó hace apenas un mes, el 29 de diciembre, con la elección de Galdós como su primer presidente. Galdós, además, es Diputado Foral de Deporte y Acción Exterior de Gipuzkoa, así como primer teniente de Diputado General.
Recién elegido presidente de Hamaikabat, se dota de una estructura definida a H1!. ¿Cómo prefiere que se conozca a Hamaikabat: como “escisión”… o como “replanteamiento” de lo que debería haber sido EA?
– Es evidente que Hamaikabat surge en gran medida como un partido en el que la mayoría de sus miembros provienen de Eusko Alkartasuna. Ni podemos ni debemos negarlo. Dicho esto, no deja de ser menos cierto que Hamaikabat es un nuevo partido en el que entran a formar parte muchas personas sin pasado en la vida política y muchas otras que habían abandonado tal actividad hace mucho debido a desengaños importantes. Aún a riesgo de que se nos tilde de pretenciosos estamos convencidos de que Hamaikabat está siendo percibido como un partido nuevo e innovador.

En el penúltimo congreso de EA ya encabezó la llamada “candidatura crítica”. ¿Lo veía venir?

– A nadie se le oculta que en el pasado mantuvimos, en el seno del viejo partido, visiones estratégicas que derivaron en un desencuentro irreconciliable. Quien haya seguido la política vasca de los últimos años sabe perfectamente que, frente a una visión consistente en fortalecer al nacionalismo histórico institucional como cauce central de la política existía – y sigue existiendo – una posición más proclive a establecer alianzas con la autodenominada izquierda abertzale. En la medida en la que algunos consideramos que son visiones incompatibles – y no sólo por la persistencia de ETA – el divorcio está más que explicado.

– En Navarra vivimos hace no mucho el “divorcio” entre UPN y PP y la salida de los grupos de UPN de los que se quedaba en el lado popular. Y usted, ¿no está teniendo problemas en la Diputación Foral guipuzcoana por “tránsfuga” o, al menos, por no estar ahora en las filas por las que concurrió en las elecciones?
– En primer lugar nadie en todo el arco parlamentario de Gipuzkoa nos ha calificado de tránsfugas y ha sido un proceso natural que no ha generado ningún problema. Pero por encima de ello quisiera señalar que las listas electorales del 2007 en Gipuzkoa, el programa electoral, la campaña y sus mensajes, fueron todos ellos elaborados y trabajados por nosotros en contra de la opinión de quienes, internamente, desde luego, no tenían aprecio alguno ni por lo que hacíamos ni por lo que decíamos. Como consecuencia, todos los análisis que se realizaron de aquellos resultados electorales que nos permitieron ser la llave de Gipuzkoa fueron explicados de esa manera.
Y, ¿después de las elecciones?
– Tanto la negociación del Gobierno foral como su programa fueron un trabajo exclusivamente nuestro. Por lo tanto, nuestra legitimidad es plena, es más, somos los garantes de que aquello que se consiguió con nuestro trabajo y aquello que se firmó con nuestro puño y letra se cumpla. Paradójicamente, lo contrario de lo que significa el transfuguismo que supone modificar la correlación de fuerzas en las instituciones. Transfuguismo hubiera sido dejar la institución en manos de quienes aspiran a debilitar al socio mayoritario.

Dicen que Hamaikabat no viene a atomizar la política, sino a sumar. Pero… ¿cómo, si hay una papeleta más para los votantes nacionalistas? ¿De dónde se piensa “pescar” votos? ¿De quienes se han ido quedando en casa?
– Algunos llevamos mucho tiempo insistiendo en la necesidad de diferenciar los espacios políticos de los espacios electorales. Reconocemos, porque lo repetíamos insistentemente en nuestro partido anterior, que nuestra sociología electoral aspira a que se simplifiquen las opciones electorales, a hacer más sencilla la elección del voto, máxime cuando los adversarios tienden también a crear frentes potentes. Por lo tanto, nuestra opción es la de aglutinar, lo cual no quiere decir que no sean necesarias, imperiosamente necesarias si se nos permite la inmodestia, expresiones políticas como la nuestra que aspiran a ser un revulsivo dentro de un nacionalismo histórico institucional que necesita un nuevo impulso.

Al menos hasta la próxima cita con las urnas, por su escasez y casi ausencia de representantes en las instituciones, su visibilidad va a ser complicada. ¿Cómo piensan solucionarlo?
– Estamos construyendo el partido día a día. Reconocemos que tenemos mayor presencia en Gipuzkoa que en el resto de los territorios vascos. No obstante, estamos muy contentos y durante los próximos meses vamos a ser protagonistas de noticias e iniciativas que darán muestra de nuestra vocación innovadora en la política vasca.

“Nabairrización” del nacionalismo
– Joxemari Aierdi, promotor de Hamaikabat Nafarroa, hablaba de la “Nabairrización del nacionalismo”. Considera que el modelo de NaBai es válido para el nacionalismo vasco en general. ¿En qué sentido?
– Hay quien cree en operaciones de salón y juzga a NaBai por su “continente”, por su carácter de coalición. Nosotros creemos que los “continentes” que triunfan son aquéllos que tienen contenidos que conectan con la ciudadanía. Y ésta es la mayor virtud de NaBai y su ADN: construir un discurso desde el “cauce central” de la sociedad Navarra con propuestas pluralistas para una sociedad de coexistencia de identidades, de mayoría progresista y gobernada desde la exclusión por una minoría ultraconservadora con el apoyo del PSOE.
Eso en Navarra. ¿Y en el Parlamento de Gasteiz?
– La CAV se ha navarristizado políticamente con el gobierno PSE-PP, y H1! quiere construir “contenidos y discursos” desde el “cauce central” para hacer nación con la mayoría social y construir continentes con aquéllos que crean en esto. Esto es lo que mis compañeros navarros llaman la nabairrización del nacionalismo.
¿No cree que la ilusión que pudo generar el nacimiento de NaBai se ha perdido ya, precisamente por las luchas entre los partidos coaligados? ¿Tiene esto solución?
– Claro que tiene solución. Cuando hay proyecto común el Debate es el mejor camino para llegar a soluciones. El último navarrómetro ha demostrado que hay un respaldo social consolidado al proyecto de NaBai. De acuerdo a la opinión de los navarros y navarras de Hamaikabat, hemos hecho nuestras renuncias corporativas en Navarra para favorecer el entendimiento dentro de NaBai tomando a los afiliados de los demás partidos como compañeros nabaizales. Y también, como unos nabaizales más, para ayudar a generar discurso y estructura común en NaBai, la gran asignatura pendiente que precisa de tiempo y de hacer camino juntos.
Hamaikabat en la escena política vasca
Respecto a la CAV… polo soberanista, ¿sí o no? Porque por un lado hay quien dice que Hamaikabat no entra en esa dinámica, pero por otro todos quieren colocarle en ella.
– Debemos saber diferenciar la, muchas veces necesaria, colaboración entre las fuerzas abertzales, de una política frentista que nosotros no compartimos, aunque parece ser un objetivo cada vez más nítido de otras fuerzas nacionalistas. Lo del polo soberanista se ha convertido en una expresión manida a más no poder, pero que para nosotros tiene un significado muy concreto; a saber, el intento, legítimo por otra parte, de reconstrucción de la autodenominada izquierda abertzale. A quienes desde otros sectores del nacionalismo vasco han pensado con grandes dosis de ingenuidad que podían pintar algo en ese mundo siempre les hemos recordado tres cuestiones que para nosotros son básicas.
¿Cuáles son?
– En primer lugar, que el día en que se forme ese polo, si lo consiguen, será la izquierda abertzale oficial, y nadie más, quien lo dirija. En segundo lugar, que la desaparición de la violencia no es argumento suficiente para una unidad de acción, ya que de ese mundo no sólo nos han separado los medios sino también los fines. Y, por último, que nunca podemos perder de vista que el objetivo estratégico de quienes avanzan en la construcción de ese nuevo movimiento es el debilitamiento, la marginación, la sustitución del nacionalismo histórico e institucional del que nosotros queremos seguir formando parte, aunque otros parecen huir de él.

¿Cuál va a ser la posición de H1! respecto al gobierno de Patxi López?
– Patxi López llegó al Gobierno de Gasteiz tragándose todo el discurso que le habían construido durante los años previos. Su lehendakaritza es fruto de una gran mentira y está siendo víctima de ello. Cuestión, por cierto, no muy diferente de lo que ha pasado con los socialistas en Nafarroa. Patxi López es ahora, junto con el PP de Basagoiti, quien está haciendo política frentista, identitaria y propagandística. El rechazo de la sociedad es inmenso. Pero no nos podemos relajar porque tanto PP como PSE ya han anunciado un nuevo capítulo de este asalto al poder para el 2011. Todo ello nos reafirma en la necesidad de creación de un partido como el nuestro que sirva de revulsivo dentro del nacionalismo histórico que ha perdido parte de su liderazgo social, político e institucional.

Pelotazale confeso
– Ya que es un gran aficionado pelotazale, permítame la broma. La victoria de Sebas González en el Cuatro y Medio… ¿ayuda a la construcción nacional? Por aquello de ser el primero de Iparralde, vaya.
– Fue Rubert de Ventós uno de quienes teorizó en su día sobre la utilización del deporte para la construcción nacional, no precisamente la vasca. Algún día deberemos hablar sobre ello. Por ejemplo, el hecho de que una de las decisiones del nuevo Parlamento vasco haya sido el solicitar que España juegue en la CAV y que la Vuelta a España también pase por la CAV no deja de ser sintomático del carácter identitario que le quieren dar algunos al deporte, justo lo mismo que no hace tanto se reprochaba por parte del PSOE y del PP a quienes reivindicaban selecciones oficiales vascas.
Se me ha escapado de la pregunta…
– Vuelvo al tono bromista de su pregunta, y le diré que la victoria de Sebas González ayudó a cuatro colectivos. En primer lugar, como es lógico, a sus seguidores. En segundo lugar, a los que piensan que fue bueno para la pelota porque se consigue ensanchar el abanico de posibilidades y su proyección en nuevos lugares. En tercer lugar, a los que piensan que es bueno para la construcción nacional que gane un pelotari de Iparralde. Y, en cuarto lugar, a los bajistas que jugaron, por ejemplo, 80 a 1000 con el 2-10 en el marcador. Y yo me siento identificado con alguno de esos colectivos, pero mis asesores me impiden decir con cuáles.
Juan Luis Arrarte, el corredor de apuestas, dijo que alguno iba a acabar en Martutene aquella tarde, pero vemos que no fue el caso. ¿Algo más confesable?
– Pues que soy seguidor de Martínez de Irujo.
La Txistorra Digital

enero 9, 2010 - Posted by | La Txistorra Digital | ,

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