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El acuerdo fiscal vasco nos fortalece

Estos días se están aprobando en las diferentes instituciones de Euskadi los presupuestos y reformas tributarias necesarias para que el sector público vasco pueda, a partir del 1 de enero del 2010, poner en marcha todas las políticas necesarias para hacer frente a la crisis. Este acuerdo fiscal ha sido posible gracias al pacto alcanzado por los partidos vascos PSE, PNV y Hamaikabat; un acuerdo fundamental para la estabilidad institucional que ha permitido poder abordar con anticipación y responsabilidad un pacto fiscal tan necesario en los tiempos que corren.

Y es que desde que la crisis económica que vivimos fuese anunciada por las hipotecas supraim y la caída de Lehman Brother en el último cuatrimestre de 2007, los estímulos fiscales (presupuestarios y tributarios) están siendo fundamentales para amortiguar los efectos de la misma. Tener un sector público poco endeudado y con capacidad de ahorro (estructura de gasto acorde a los ingresos recurrentes) es fundamental para poder poner en marcha diferentes políticas fiscales que permitan anticiparse, reaccionar y adaptarse a las diferentes coyunturas económicas. El sector público vasco, gracias al Concierto Económico y a la adecuada política fiscal y política financiera desarrolladas, mantiene aún hoy una situación económica envidiable, reconocida por las diferentes empresas de rating con la máxima calificación de solvencia económica y financiera. Y es precisamente esta salud fiscal la que también está permitiendo a las instituciones vascas abordar con mayores garantías e impulso esta crisis.

Sin embargo, es evidente que no se acaba aquí la cosa. Nos encontramos ante una crisis económica que ha evidenciado un modelo insostenible sustentado en un apalancamiento sin fin. Un excesivo endeudamiento que ha permitido una excesiva capacidad productiva instalada y una excesivo consumo. Es, por tanto, un modelo de desarrollo económico que tiene que cambiar y que ahora se está ajustando a su nueva capacidad. En consecuencia, la administración vasca, entre otras cuestiones, también tiene que realizar el ajuste y adaptar su estructura de gasto a la nueva capacidad de generar ingresos públicos. Así pues, después de los estímulos fiscales llega ahora el momento de los ajustes. Unos ajustes, además, que serán mayores en función del déficit presupuestario en el que haya incurrido cada administración para poder hacer frente a sus políticas presupuestarias y tributarias. Es decir, las administraciones muy endeudadas lo van a pasar muy mal. Es aquí, precisamente, donde las instituciones vascas van a poder demostrar, aun más, su capacidad de respuesta ante la crisis. Mientras la administración vasca en general deberá abordar un ajuste para adaptarse a la nueva capacidad recaudatoria, otras administraciones, además, tendrán que abordar en sus planes de reequilibrio económico y financiero la corrección de remanentes negativos (producidos por un resultado presupuestario negativo) y ahorros netos negativos.  Ajustes que además no se podrán realizar con nuevos endeudamientos.

El acuerdo alcanzado entre PSE, PNV y H1! tiene tres principios básicos que, creo, son la mejor receta para encarar este reto: más gasto social, más inversión productiva y más progresividad tributaria. Los partidos vascos hemos demostrado que desde el acuerdo se puede trabajar por un modelo fiscal vasco diferenciado en sus políticas presupuestarias y tributarias. Debemos seguir desarrollando políticas presupuestarias con un endeudamiento y unas estructuras de gasto sostenibles en el tiempo, así como, unas políticas tributarias responsables y progresivas que nos permitan encarar el futuro desde la fortaleza fiscal.

Esta crisis reclama un liderazgo compartido de lo público sustentado en el acuerdo y en una administración sana y fuerte que sea capaz de tomar las decisiones adecuadas. La autonomía fiscal que nos concede el Concierto Económico nos debe valer para seguir trabajando por un modelo fiscal vasco donde los privilegios al capital y la especulación no tengan lugar y gane autoridad ante los ciudadanos día a día. Debemos seguir desarrollando un modelo fiscal vasco cada vez más justo y eficaz que ponga en valor el trabajo, la productividad, la cohesión social y las generaciones futuras. Tenemos buenas bases para ello, salud fiscal y acuerdos políticos, son las fortalezas que Euskadi necesita para encarar un futuro económico incierto.

Martin Beramendi en El Diario Vasco

diciembre 31, 2009 - Posted by | Martin Beramendi | , , , , , , ,

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