Nabaizaleok / Iritzia

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Ora pro nobis, Maialen

La semana ha venido potente con los imputados de Egunkaria en el banquillo de la Audiencia Nacional, el plante de los párrocos guipuzcoanos ante la jerarquía y el regreso de Aminetu Haidar a El Aaiun. Noticias importantes que no borran todavía la sensación goxua que dejó la final de bertsolaris del domingo. Y no sólo por esa singularidad que cantó Joxe Agirre al felicitar a la nueva txapeldun (“emakume ez zen oraindik honetara iritsi”). Eramos miles los que queríamos que ganara Maialen, y sobre todo que lo mereciera, pero el festival del bertso fue mucho más. Una auténtica fiesta con enseñanzas para todos. Quien conozca las tripas del bertsolarismo podrá tal vez decir que no es oro todo lo que reluce, pero como espectador de la final prefiero celebrar las luces, que fueron muchas.

Mi punto de vista no puede ser la calidad de los bertsos o su ajuste preciso al canon de rima y medida en el zortziko nagusia, el buruz burukoa o la métrica libre. Hay otros doctores para eso. Mi punto de vista es otro: el de un espectáculo competitivo en el que no se disputaba tanto la victoria como la excelencia, y hacerlo disfrutando. “Finalaz gozatzea nuen helburu” repetían todos, satisfechos de remozar la cultura vasca desde la tradición del bertso. Quién fuera txapeldun importaba menos.

A día de hoy, en que la televisión nos permite presenciar toda suerte de finales, cuesta recordar alguna de tan buen ganar y mejor perder; alguna en que la competición fuera, como en ésta, un mero trámite para el juego de la inteligencia, la picardía y los sentimientos; alguna con un público, preferencias aparte, tan dispuesto a aplaudir al mejor. Si en toda final hay un único vencedor y, por lo menos un derrotado, en el BEC el domingo ganaron, ganamos, todos. Joxe Agirre (“pena bat daukat zortzi buru eta txapel bat bakarrik”) no hizo sino expresar un sentimiento compartido.

No hubo derrotados pero sí un maestro destronado. Parece que perdió por el camino la ambición de la quinta txapela. Podía haber renunciado y quedar como campeón invicto, pero no quiso restar mérito a su sucesor/a. Compitió y reconoció que no hizo méritos para volver a ganar, que no encontró el punto. A cambio nos dio la emoción de su gozo sincero al dar el relevo. Unai Iturriaga le despidió como se merece (“eskerrik asko Andoni, pertsonak dira izarrak”). Estrellas con los pies en el suelo: “dentro de cuatro años volveré para poner las sillas en el escenario”.

Fue efectivamente el campeonato del relevo. Es ley de vida y ni ha sido el primero ni será el último. Relevo en el que Maialen es la imagen (“nik jantzi dut txapela, baina gure belaunaldiaren txapel moduan bizi dut”) de una nueva generación que es ya en los pueblos, en las plazas, el motor del bertsolarismo y en la que (“igandean ez nintzen sentitu zortzi bertsolarietako emakume bakarra, beste bat baizik”) el protagonismo de la mujer tiene menos que ver cada día con las cuotas y más con el talento y el carácter (“lanetik eta neketik etorri zen txapela, ez zen bat bateko loteria izan”).

“Bertsoen dama” dicen de Maialen. Lo merece, y no sólo por la calidad de sus bertsos. También por el concepto que nos deja de su profesión: la esencia del bertsolarismo es un juego dialéctico basado en el razonamiento en el que nos posicionamos ante el mundo que nos rodea de una forma estéticamente elaborada.

Hermosa definición. ¡Cuánto ganaríamos si los protagonistas del debate público la hicieran suya! Innecesario decir más. A la vista de la cacofonía diaria de una dialéctica política ayuna de razonamientos de fondo y estéticamente deplorable, hay comparaciones que ofenden. Baste el último akelarre a propósito del obispo Munilla para comprobarlo. En fin, guardemos el recuerdo de la fiesta sin perder de vista que el bertso de Jon Maia (“imaginatu Euskal Herri bat gaur bezala bat egina”) sólo puede hacerse realidad como cantó Aitor Mendiluze (“hitza da gure arma; beste ezer baino indar gehiago daukana”). Eso, y que la nueva generación no nos dé sólo grandes bertsolaris. Maialen, ora pro nobis.

Mariano Ferrer.

diciembre 19, 2009 - Posted by | Mariano Ferrer | , ,

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